lunes, agosto 27

La Isla Prohibida

lunes, agosto 27

Juego de mesa: La Isla Prohibida
Título original: Forbidden Island
Género: Aventuras, estrategia
Jugadores: 2 a 4 jugadores
Año España: 2011
Creador: Matt Leacock
Ilustrador: C. B. Canga
Editorial: Devir
Duración: 30 min
Puntuación: 8
Reseña: El antiguo y misterioso imperio de los Arcanos escondió en una isla, cuatro tesoros que representaban los cuatro elementos de la tierra. Como tales reliquias concedían el poder de dominar los cuatro elementos, los Arcanos se cercioraron de que estos tesoros no cayeran en manos enemigas y, por ello, prepararon la isla para que nadie pudiera salir de allí con vida.

La Isla Prohibida es un juego con unas reglas de dificultad media ya que su contenido está, principalmente, formado por diferentes componentes como cartas del tesoro, de inundación, de aventurero, losetas de la isla, peones de madera, figuras de tesoro y un marcador del nivel de agua.

Aunque las reglas del juego no son complicadas, sí es necesario familiarizarse con ellas previamente. Lo anterior se debe a que, en cada tirada, el jugador debe realizar varios pasos y, por ello, podríamos decir que La Isla Prohibida es un juego al que hay que prestarle mucha atención para no saltarse ningún paso.

En primer lugar, cabe mencionar que estamos ante un juego cooperativo, con lo cual todos los aventureros forman un equipo (de dos a cuatro jugadores) y su misión es recuperar los cuatro tesoros antes de que la isla se hunda. Cada jugador toma un papel diferente (ingeniero, piloto, submarinista, explorador, navegante o mensajero), cada uno con unas habilidades especiales.

El sistema de juego consiste en recolectar cuatro cartas de un tesoro, llegar hasta el lugar donde se esconde y recuperarlo. En total son cuatro tesoros y, una vez que los aventureros los tengan todos en su poder, podrán abandonar la isla en el helicóptero que les espera en la pista de aterrizaje. Para completar con éxito la misión, los aventureros tendrán que ser rápidos y trazar estrategias conjuntas si no quieren morir ahogados antes de conseguir su objetivo.

La Isla Prohibida es un juego con una buena presentación, con esto nos referimos a que gracias a su contenido el juego nos brinda la oportunidad de crear una ambientación acorde con la historia en la que nos sumergimos. Tanto las imágenes de las cartas como las figuras del tesoro nos ayudan a introducirnos en la expedición que estamos llevando a cabo. Puede que, a simple vista, esto pueda resultar un detalle sin importancia pero hay que reconocer que no todos los juegos cumplen ese cometido. Uno de los ejemplos más claros es el del juego Exploradores, en el que la imaginación debe trabajar intensamente para que el jugador piense que está encarnando a un arqueólogo que invierte en expediciones por el Amazonas o La Antártida, materializadas en unas cartas incapaces de recrear la esencia argumental del juego.

Otra ventaja de La Isla Prohibida es su duración, ya que las partidas no se alargan más de media hora. La razón por la que las partidas son de corta duración es su dificultad, pues una vez que las aguas suben no vuelven a bajar y, por tanto, los aventureros deben agilizar sus movimientos para escapar ilesos. Además, sólo existe una vía para ganar, mientras que hay cuatro formas distintas de perder. Estadísticamente es más probable perder que ganar y, para aquellos jugadores experimentados o principiantes insensatos, pueden elegir distintos niveles de dificultad con el que comenzar la aventura.

En definitiva, La Isla Prohibida es un juego cooperativo donde la suerte y las estrategias conjuntas son vitales para ganar la partida. Es un juego que puede desanimar al principio porque goza de una gran originalidad y, por ello, hay que prestar atención a sus reglas que, una vez aprendidas, son muy dinámicas. En nuestro caso, es la primera vez que probamos un juego de mesa cooperativo donde hemos podido comprobar que individualismos y heroicidades carecen de sentido y, si se pretende ganar el juego, todo el grupo debe de discutir sin tapujos la estrategia a seguir como si formar un único cerebro.

Un gran título que gustará a todos los amantes de los juegos de mesa y que, al abandonar la competitividad, podría ser útil para jugarlo en familia y evitar las odiosas disputas entre vencedores y vencidos.

6 comentarios:

Pennywise dijo...

Lo he visto varias veces en la Fnac pero no me acababa de convencer. La temática me recuerda a un juego que tuve de pequeño "En busca del idolo" o algo así, que tenía una cabeza gigante que pulsabas y los muñecos se caían del puente xD

Jaune Grenouille dijo...

Tiene muy buena pinta el juego. Mirare a ver si lo veo por ahi

Cho Hakkai dijo...

Penny, el que dices se llamaba La Isla de Fuego y fue uno de los grandes juegos de mesa que tuve de pequeño.

Lástima que mi madre acabara tirándolo todo porque estaban catalogádo como "tiestos".

Sólo queda el recuerdo.

Saludos!!

Capicúa dijo...

Hala, tiene muy buena pinta, me encantan los juegos de mesa pero este no lo conocía. Voy a cotillear precios por ahí, la verdad es que no me importaría comprármelo porque a veces se echan juegos de estilo para pasar el rato =)

Hikari dijo...

No había tenido la oportunidad de haber oído hablar del juego, pero me llama la atención eso de que la partida dure poco, muchos pecan de ser laaaaaargos y personalmente me ponen un poco nerviosa :P Besos!

Kyô dijo...

Parece interesante. A Coke le llaman mucho estos juegos de cartas. Este parece chulo, aunque me resultan raros (y complicados, igual porque si no se juega...).
¡Saludos!

La Estantería de Cho © 2014