Nombre: Hechiceras
Título original: Majo (Witches)
Autor: Daisuke Igarashi
Género: Terror / seinen
Editorial: Planeta deAgostini
Editorial Japón: Shogakukan
Revista Japón: Ikki
Año publicación Japón: 2005
Tomos: 2
Puntuación: 6
Reseña: Hechiceras es una compilación de historias protagonizadas por mujeres que mantienen una determinada conexión con el mundo sobrenatural. En los dos tomos que componen esta obra aparecen féminas que usan sus poderes a favor del bien o para el mal.
En total, seis historias componen los dos tomos de
Hechiceras, de calidad dispar y destancando el primero, que se resume a continuación.
La Rueca.A 10000 Km de la capital, en un campamento nómada, una joven llamada
Shiral aprende a hilar y tejer. Una vez iniciada en el oficio, le explican que, gracias a sus poderes heredados, será capaz de plasmar en sus tejidos, mensajes del más allá.
En una ocasión,
Shiral tejió un mensaje en una alfombra y, mediante su percepción extrasensorial, un gran pájaro entró en su mente y le comunicó que debía de entregar dicho mensaje, cuanto antes, a cierta persona de la capital.
Por otra parte, en la capital, se cuenta la historia de que, hace 30 años, una joven llamada
Nicola sufrió un desengaño amoroso por el cual intentó suicidarse sin éxito. Enojada y humillada, desaparecerá, hasta volver en la actualidad para vengarse. El destino de
Nicola es el de convertirse en hechicera, cuyos poderes usará con fines malévolos.
KuarupuUna pequeña tribu indígena, residente en la jungla, ofrece resistencia ante la destrucción de la naturaleza por parte del hombre blanco. Gracias a la hechicería son capaces de mantener alejados a sus enemigos y salvar a la jungla de una destrucción segura. Sin embargo, el ansia de poder por parte de los “hombres civilizados” no tiene fin y contarán con la ayuda de alguien inesperado. Por otra parte, la hechicera
Kuarupu, será capaz de llegar a cualquier extremo para defender su hábitat y, sobre todo, a su familia.
La hechicera a lomos del pájaro.Historia muy breve que carecería de importancia a no ser por la aparición del
sacerdote Wid perteneciente al departamento de investigación de la inquisición, por el que se condena a los herejes. Esta historia sirve como introducción para la historia “
Petra Genitalix”, por la que un astronauta, estando en el espacio, colisiona con una pequeña piedra que rompe su casco y se introduce en su cabeza. Una vez en la Tierra, el astronauta llega en estado de gravedad, allí le operarán y extraerán la piedra. En ese momento, el caos se apodera de la ciudad y dos hechiceras serán las encargadas de hacer que todo vuelva a su cauce.
El ladrón de canciones.Una colegiala, llamada
Hinata, roba el dinero que reúne su clase para ir de excursión. Con él, decide ir a un crucero con su amigo
Yuji. Allí conocerá a
Chitaru, una hechicera que la ayudará a ver el mundo de otra forma proponiéndole un trasbordo, distinto al que tenía pensado, que cambiará tanto su forma de ver el mundo como su propio destino.
La Playa.Una niña busca a su gata
Pishama que lleva 3 días extraviada. Durante su búsqueda acude a la playa donde tendrá un encuentro paranormal.
La forma de contar las historias y el énfasis que
Daisuke Igarashi aporta a la hora de crear seres paranormales, recuerda bastante a
Junji Ito, conocido autor de
Uzumaki. Por otra parte, su dibujo es contradictoria al de
Junji Ito puesto que es muy curvo y difuminado cuando, el del primero es recto y severo. Aunque las historias de
Daisuke Igarashi no son tan buenas, no se deben menospreciar.
Los relatos de
Hechiceras suelen carecen de conexión entre ellos, excepto por un personaje común en determinadas historias, el
padre Wid. Éste pertenece al departamento de investigación de la inquisición y, pese a ser un devoto siervo de Dios, no considera una herejía la existencia de las hechiceras. Además, si éstas no usan sus poderes con fines malévolos, no tomará cartas en el asunto.
Si la serie hubiese tenido un éxito mayor, la figura del
padre Wid sería fundamental para involucrarlo en todo tipo de sucesos paranormales y, poder así, contar más historias. De hecho, en la historia de
Petra Genitalix, se mencionan sucesos pasados del sacerdote para, en alguna ocasión, poder contarlo.
Siendo críticos,
Hechiceras no es una obra de arte y puede que no merezca la pena su compra. Sin embargo, trata un género poco usado en las publicaciones de nuestro país y sí podríamos recomendar su lectura a los apasionados de este tipo de manga. No llega a tratarse de terror, aunque tiene grandes momentos y, en ocasiones, posee unos buenos argumentos. Además, este autor no suele basarse en el folklore y leyendas urbanas japonesas para crear sus historias, lo cual lo diferencia positivamente de los demás.