viernes, noviembre 15

Crepanquine. Artbook Vol. 1

viernes, noviembre 15

Artbook: Crepanquine. Artbook Vol. 1
Título original: Crepanquine. Artbook Vol. 1
Tomos: 1 de 2
Dibujo: Caro Waro
Guion: Garbunka
Editorial España: Spaceman Project (julio 2019)
ISBN: 978-84-17253-65-3
Páginas: 48
Puntuación: 7
Reseña: Como es de esperar en el mundo del cómic, las ilustraciones juegan un papel fundamental. Si además os gusta un determinado estilo de dibujo, título o sois fans de un autor, los artboks se vuelven un producto imprescindible. Precisamente por ello vengo a hablaros del artbook correspondiente al primer tomo de Crepanquine. Señalados por los dioses de Caro Waro (ilustración) y Garbunka (guion)

Para quienes aún no conozcáis este título, es una serie de dos volúmenes que tratan sobre una maldición que transforma el dedo índice de sus contagiadas en una varita que les otorga poderes mágicos. En este comic podréis disfrutar de un maravilloso dibujo de estilo propio y una historia donde sus personajes se preparan para enfrentarse al origen de la maldición.

El artbook comienza con el dibujo de una de las portadas que los autores barajaron para su primer tomo de Crepanquine. Aunque a nivel artístico me gusta más este prototipo de portada, considero que la definitiva es más acorde al espíritu general de este primer tomo, porque la protagonista parece más inocente y menos colmada de poder.

A lo largo de todo este trabajo podremos apreciar bocetos de personajes con dibujos terminados, algunos entintados en acuarelas, el diseño de varitas vinculadas a la naturaleza e incluso una muestra muy curiosa de distintos outfits para el personaje de Emxa. Este apartado me ha encantado porque, aunque se aprecia que el rostro de la protagonista aún no es el definitivo y resulta repetitivo, hay unos trajes muy curiosos, como el inspirado en uno de lunares haciendo referencia a Sevilla.

Por otra parte, como lector del primer tomo de Crepanquine, también me ha llamado la atención la evolución que muestran del personaje de Xental, en tamaño, edad y apariencia. Pero en este trabajo también hay cabida para bocetos y dibujos entintados de Rino e incluso del divertido perro Guadis.

Como es de esperar, Evangeline también tiene su sección y podremos ver más dibujos de otros secundarios de gran importancia para el desarrollo de la trama, pero esos prefiero que los descubráis vosotros mismos. De todos ellos quiero destacar la gran capacidad de la ilustradora para plasmar a la perfección el dinamismo en sus poses y, por supuesto, su estilo de dibujo tan personal y bien definido.

En el último tramo se encuentran escenas dibujadas como definitivas pero descartadas para el tomo que salió al mercado, así como una demostración de escenarios que nos sirven como curiosidad.

En muchas de las páginas, los autores dejan unas notas explicativas que nos ayudan a comprender el motivo por el que hicieron algunos de sus dibujos y nos sirven para acercarnos mucho más a su obra. La única objeción es que están en inglés, aunque es algo más que comprensible porque así pueden venderlo a nivel internacional sin costes adicionales de edición.

De este artbook me quedo con el espíritu que desprenden todas sus páginas y la sensación de esfuerzo y un trabajo bien realizado. Mis dibujos favoritos son el de la portada alternativa y el de Emxai con una perspectiva en contrapicado que me evoca a la capacidad de dibujar perspectivas de Katsuhiro Otomo, al que muchos conoceréis por su autoría de Akira.

 Por otra parte, los aspectos que hubiera mejorado serían los rostros y poses de Emxa en la muestra de outfits, pues son idénticos y preferiría variedad con otros gestos y dinamismo. Además, me hubiera encantado que el artbook fuera en tapa dura, justo como está editado el comic. Entiendo que un artbook es un producto más complicado de vender y, en ese sentido, tal vez habría quedado mejor un único artbook sobre los dos tomos de Crepanquine, con su consecuente mayor cantidad de páginas y su tapa dura.

Si te gusta un dibujo novedoso, distinto, y te gustó Crepanquine. Señalados por los dioses, no debes dejar pasar por alto su correspondiente artbook. 

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jueves, noviembre 14

Entrevista Ariadna Espino autora de Lagrimas de cera

jueves, noviembre 14

Hace poco que reseñamos Lágrimas de Cera, un título editado por Insomnia Ediciones que contiene una historia muy triste sobre el famoso atentado del 11M. Hoy tenemos como invitada especial a su autora, Ariadna Espino, a la que damos una calurosa bienvenida a nuestro blog.

Ariadna, estamos encantados de tenerte aquí. Ponte cómoda que estás en tu casa.

¡Gracias! ¡Yo también estoy encantada de estar aquí!

¿Por qué decidiste escribir sobre el 11M?
Era un tema que tenía pendiente desde hace mucho.
Cuando sucedió el atentado, mucha gente de mi barrio seguía en él. Muchos estaban, o yendo a alguno de los colegios cercanos, o en casa, porque afortunadamente hubo huelga de universitarios aquel día. Yo no. Y de algún modo, durante muchos meses, me persiguió esa ausencia. Me sentía muy culpable. También me sentía lejos, ajena de algún modo a lo que estaba viviendo todo el mundo a mi alrededor. Así que quería rellenar huecos, necesitaba encajar las piezas de todo lo que se había roto aquel día. ¿Sabéis esos dibujos que les dan a los niños de preescolar que consisten en unir puntos numerados? Puntos flotando en mitad de una hoja en blanco, es exactamente así como sentí el atentado. Durante mucho tiempo he sabido que llegaría el día en que tendría que empuñar el lápiz y empezar a unirlos.

¿Contaste con el testimonio de alguna víctima o alguien que perdió algún familiar?
En aquellos días, sí. Había historias por todas partes, todos teníamos una. Nadie parecía ser capaz de hablar de otra cosa. Ahora sobre todo me vienen a la cabeza un par de personas, ajenas al barrio, que tuvieron la mala suerte de estar en el tren cuando explotó. Una de ellas estaba contando su experiencia a una amiga, las dos sentadas enfrente de mí en el tren, creo recordar. Fue unos días después del atentado. Y yo me quedé callada escuchando. Pensé que tendría que haber sido yo.
Creo que nadie sabía muy bien cómo gestionar tanta pérdida.
Por supuesto, también hubo vecinos, conocidos, niños llorando en el patio del instituto del barrio porque habían perdido a sus padres. En aquel entonces no todo el mundo tenía móvil, y daba miedo preguntarse si no venían a recogerte porque Madrid estaba patas arriba o porque algo les había pasado.
Al escribir la novela he querido retratar las experiencias de los personajes como las que se vivieron aquellos días. No quería inspirarme en testimonios más recientes porque el tiempo da otra perspectiva de las cosas. Quiero que leer la novela sea como trasladarse de vuelta a 2004.

¿Qué recuerdas que estabas haciendo cuando te enteraste del atentado del 11M?
Estaba en clase (estudiaba bastante lejos de casa). Aquel día, mi madre, mi prima y yo habíamos salido muy temprano y cogimos el autobús en vez del tren para poder ir sentadas durante el trayecto.
Recuerdo que mis amigos me avisaron. Muchos lo habían oído en la radio del coche cuando venían de camino al instituto. Querían saber si estaba bien, me llamaron a gritos, irrumpieron como locos en clase. No habíamos cumplido aún los trece años. Ellos estaban muy asustados, yo no me lo creía. Al principio pensé que sería un coche bomba, luego me enteré de lo que había pasado. Nada tenía sentido.

¿Qué director de cine te gustaría que adaptara Lágrimas de Cera a la gran pantalla?
Uhm. Esta pregunta es difícil.
Creo que Isabel Coixet, porque suele retratar la soledad en sus películas y los intentos desesperados de los personajes por comunicarse (y cómo estos fracasan). Mis personajes en esta novela están muy solos, muy perdidos, muy encerrados dentro de sí mismos. No son capaces de encontrar las palabras correctas y llegar al otro. Y cuando sí se sienten conectados con otras personas, o es un espejismo, o sienten que no lo merecen.
Además, por lo que he visto, Coixet también suele tratar temas como la culpa o la responsabilidad, que tienen también mucho peso en Lágrimas de Cera.

Teniendo en cuenta que algunos capítulos se llaman Cassette, damos por hecho que te gusta la música. ¿Puedes decirnos qué tipo de música o canciones escuchaste mientras escribías Lágrimas de Cera o te sirvieron de inspiración?
Intenté escuchar lo que yo escuchaba en 2004, buscaba una inmersión total en aquellos días. Por ejemplo, La oreja de Van Gogh (Lo que te conté mientras te hacías la dormida), El Canto del Loco (Estados de ánimo), el segundo disco de Álex Ubago, David Bisbal, Fran Perea, Paulina Rubio, Shakira, Avril Lavigne…

¿Qué opinas sobre el mundo editorial actual? ¿Te parece complicado conseguir publicar?
Creo que ahora hay más opciones. Internet ha abierto muchos caminos y ya no es necesario para las editoriales depender siempre de distribuidora, además de que si se gestionan bien las redes sociales se reducen muchísimo los costes de marketing. Esto hace que haya más editoriales independientes, que suelen estar más dispuestas a arriesgar con autores noveles. Todo esto sin contar con la autopublicación, claro… Me parece que en general el panorama ha mejorado mucho para los nuevos autores. Además se publica muchísimo. Es importante formarse y esforzarse por mejorar, pero tal y como están las cosas, publicar se ha convertido en una meta mucho más alcanzable de lo que solía ser.

¿Te planteaste en algún momento que tu novela fuera más larga?
Normalmente mis historias duran lo que tienen que durar: lo que me pide la propia historia para transmitir lo que quiero contar. Sin embargo, este es un caso especial. Tenía muy claro que quería intentar que la novela tuviera 192 páginas, así que me tocó sacar la tijera.

¿Te has basado en alguien real para inspirarte en alguno de tus personajes?
Milenka está inspirada en una persona a la que admiro mucho, en el sentido de que tienen una actitud similar ante ciertos temas. Ángeles está basada en la persona que durante muchos años fue asistenta en mi casa (hasta que se jubiló), y la escena en la que explota el tren es muy similar a cómo la vivió ella.
Las tres hermanas en las que se centra la novela no están basadas en nadie, pero para escribir sobre ellas a cada una le he dado algo mío. A Irati, mis pesadillas; a Nagore, mi carácter a esa edad; a Arantxa, mis recuerdos del 11M. Curiosamente, el resultado final de las tres no se parece mucho a mí, pero me ha ayudado a plasmar su relación porque ya les había dado una conexión entre ellas: de cierta manera, ¡son mis hijas!

¿Tienes más obras publicadas? ¿Estás escribiendo algún nuevo libro?
Sí, mi primera novela fue No Hay Besos Sin Hierbabuena, publicada con Escarlata Ediciones. También he ganado algún premio de poesía. Ahora mismo estoy centrada en dos historias. Una novela de fantasía urbana de sirenas y una novela corta de romance sáfico muy fluff. Con las dos pretendo tratar las dos caras de la moneda de un mismo tema.

Ahora hablemos de la escritura. ¿Para ti la escritura es un hobby o te gustaría dedicarte en exclusiva a ello?
No es un hobby, pero no creo que me gustara dedicarme en exclusiva a ello. Es más bien un trabajo a tiempo parcial. Sencillamente lo compagino con otro trabajo y de ese modo no hago que mis ingresos dependan de mi creatividad. Para mi salud mental es mejor, creo.

¿Cuál es tu libro y autor favorito?
Ah, esta pregunta también es complicada. Tengo muchos autores y libros favoritos. También hay escritores que, si bien no entran entre mis favoritos, creo que escriben incluso mejor.
En fin, los que más me gustan: Arundhati Roy, Angela Carter, Kenzaburo Oé, Cormac McCarthy, Ryu Murakami, Ian McEwan, Louise Glück, Lorca y Salinger (os dije que había muchos, pero en realidad me estoy dejando a más de uno en el tintero).
En cuanto a los libros me voy a decantar por dos: Poeta en Nueva York y El Señor de los Anillos. En cierto sentido ambos me hacen sentir en casa.

¿Puedes contarnos alguna curiosidad o anécdota sobre Lágrimas de Cera o su proceso de escritura?
Le dije a un amigo que iba a escribir esta historia y se presentó en mi casa con los recortes de periódico que había recogido aquellos días. Una carpeta entera llena de ellos. Fue reconfortante saber que no era la única que había llevado tantas historias dentro de mí.
Además, cuando se publicó la novela, escribí un hilo en Twitter hablando de ella y de cómo había sido ese día para mí. Me contestó gente contándome cómo lo habían vivido ellos, dónde estaban, si perdieron a alguien. Fue poderoso, en cierto sentido.

¿Sabes si alguna víctima del 11M o uno de sus familiares directos han leído tu libro?
¡La verdad es que no lo sé! Creo que al ser novela juvenil es menos probable, quizás, que la haya leído una víctima del atentado: han pasado muchos años. Tampoco sé hasta qué punto alguien con una implicación tan directa en la tragedia querría revivir un episodio tan doloroso.

Cuando leemos un libro, aprendemos. Y ahora te toca a ti responder como autora, ¿qué has aprendido escribiéndolo?
Que hay que cerrar capítulos. Hay que enfrentarse a las cosas, asumirlas y ponerles punto y final. Lo que pasó aquel día, lo que vivieron mis amigos, mis vecinos, todo mi barrio, siempre vendrá conmigo. Pero ya no se sentirá como una herida abierta.

La portada de Lágrimas de cera contiene flores. ¿Con qué flor relacionarías tu libro?
Las amapolas. No solo son flores rojas, que es un color que siempre me lleva de vuelta al día de los atentados (el color del Cercanías, ¡el de tantas velas!), sino que además, cuando coges el tren desde Atocha y te vas acercando al barrio, está todo lleno de descampados amarillos, de tierra de nadie, que en primavera se cubre de amapolas. Las asocio al tren, las asocio al barrio, las asocio al 11M, las asocio a mis protagonistas. Crecen donde nadie espera que crezca nada.

¿Por qué lo titulaste Lágrimas de Cera?
Las lágrimas de cera son las gotas que caían de los millones de velas que cubrieron Madrid los días después del 11M. Parecía que hasta las velas lloraran. Es una imagen que me recordó este amigo que mencionaba antes, y es importante en la novela porque está relacionado con el momento de crecimiento de una de las protagonistas.

¿Piensas que hay más escritores que lectores?
No creo. Para escribir hay que leer, igual que para componer hay que escuchar música. No solo alimentas tu creatividad, sino que mejoras tu técnica. Así que creo que hay menos escritores que lectores, pero también creo que hay cada vez más escritores.

¿Hay alguien en especial que te gustaría que leyera tu libro?
¿Isabel Coixet?
Fuera de broma, pienso que a veces necesitamos leer ciertos libros. Algunos llegan a nosotros y era justo lo que nos estaba pidiendo el alma. Me gustaría que Lágrimas de Cera llegara a quien lo estuviera llamando sin palabras, sin saberlo.

Y cerramos nuestra entrevista a Ariadna Espino reiterando nuestro agradecimiento. Muchísimas gracias por venir, de verdad. Ha sido un placer.

¡Muchas gracias por todo! Han sido unas preguntas muy interesantes y he estado encantada de comentarlas. ¡Espero que podamos coincidir en otra ocasión!

Te deseamos, de corazón, que tengas éxito en todos tus proyectos. ¡Un abrazo enorme!

miércoles, noviembre 13

El beso número 8

miércoles, noviembre 13
Novela gráfica: El beso número 8
Título original: Kiss number 8
Tomo: Autoconclusivo
Guion: Ellen T. Crenshaw
Dibujo: Colleen Af Venable
Traducción: Natalia Mosquera
Editorial España: Ediciones La Cupula (octubre 2019)
ISBN: 9788417442484
Páginas: 326
Puntuación: 6
Reseña: Mads es una adolescente que va al instituto, asiste a los partidos de béisbol con su padre, le gusta jugar a los videojuegos y sale de fiesta con sus amigos. Su vida es de lo más normal hasta que empieza a inquietarse por su sexualidad y el comportamiento extraño de sus padres. Por ello, Mads decide investigar por cuenta propia qué secretos le ocultan.

Estamos ante una novela gráfica que aborda temas tan interesantes como la identidad de género y la orientación sexual. Un título que a través de historias cotidianas nos muestra cómo nuestra protagonista se siente ante este descubrimiento personal, sus miedos y el proceso de aceptación. También es relevante cómo reacciona el círculo más cercano ante esta revelación, ya que tanto familiares y amigos pueden mostrar dos posturas completamente opuestas: rechazo o aceptación. 

En cuanto a historia, considero que El beso número 8 tiene dos tramas que finalmente confluyen para convertirse en una. Por un lado, tenemos un secreto familiar que me pareció muy intrigante por los indicios que va dejando, el mutismo de los padres y cómo Mads decide resolverlo. Y por otro lado, se encuentra la sexualidad de nuestra protagonista, así como sus relaciones amistosas y familiares. En ese sentido, me ha parecido una historia muy completa y realista porque nos muestra a una familia conservadora y cristiana que no es capaz de aceptar ciertas cuestiones.

No obstante, también es cierto que el ritmo de esta novela gráfica es algo irregular, ya que a veces se alarga demasiado en escenas cotidianas como fiestas o momentos viendo la tele en el sofá, mientras que en otras que son más relevantes no se profundiza lo suficiente. De hecho, en mi opinión el desenlace es muy precipitado y me dejó con la sensación de que podría haberse desarrollado un poco más. Otras líneas argumentales que también se han quedado un poco en el aire son las relaciones con Adam, Cat y Laura. A grandes rasgos, pienso que la autora ha querido abarcar demasiadas subtramas y al final no se ha centrado en ninguna en especial.  

En referencia a las relaciones amorosas, en este cómic no vamos a encontrar una historia de amor, sino que gira en torno a la identidad de género de Mads. De esta forma, vamos a ser partícipes de cómo nuestra protagonista experimenta sus primeros besos, si se siente atraída por otras personas o cómo actúa cuando descubre que su vecino está loco por ella. En ese sentido, El beso número 8 refleja a la perfección ese maremágnum de sentimientos que azotan a los adolescentes cuando tienen que enfrentarse a su primer beso y/o experiencia sexual. Pero me resulta más interesante aún por el añadido de tener que lidiar con la confusión y el sentimiento de no encajar en la sociedad. 

Otra característica distintiva es el dibujo de esta novela gráfica, ya que encontramos cómo se anteponen los personajes frente a los fondos normalmente limpios. Se trata de un dibujo donde se acentúa la expresividad de sus personajes y los detalles de tareas cotidianas como hacer la comida, teclear en el móvil o escribir en un folio.

En definitiva, El beso número 8 es una novela gráfica amena y con un dibujo muy expresivo que aborda temas tan interesantes como encontrar la identidad de género y orientación sexual.

martes, noviembre 12

IMM julio 2019

martes, noviembre 12
Instagram @estanteriadecho

Como véis en la foto, hay menos libros que otros meses porque en verano las editoriales se toman un descanso, pero la parte positiva es que están todos leídos y reseñados. De estos libros, destaco principalmente Again que es superadictivo, A la caza de lo invisible que es una antología de relatos a la que le tenemos un cariño especial y las preciosas ediciones de Edelvives de Pulgarcita y El mago de Oz, que son una auténtica monería.

- Pulgarcita - Hans Christian Andersen (Leer reseña)
- El mago de Oz - Sebastien Pérez y Benjamin Lacombe (Leer reseña)
- Empezar. Again - Mona Kasten (Leer reseña)
- Unicornio, animal fantástico - Louisa Torres (Leer reseña
- Cristóbal Colón descubre América en 2018 - Laura del Río Pahissa (Leer reseña)
- A la caza de lo invisible - Varios (Leer reseña)
- La princesa secuestrada del mar azul #2 - Yuki Ayumura (Leer reseña)

lunes, noviembre 11

Tampoco pido tanto

lunes, noviembre 11
Libro: Tampoco pido tanto
Título original: Tampoco pido tanto
Autora:
Megan Maxwell
Género: Erótica
Editorial: Esencia (octubre 2019)
Año: 2019
Origen: España
ISBN: 978-84-08-21714-5
Páginas: 560
Puntuación: 6,5
Primer capítulo: Leer Aquí
Reseña: Carol trabaja como bailarina y tripulante de cabina de pasajeros, dos trabajos difíciles de compaginar por la cantidad de viajes que requieren, pero que ha sabido gestionar a la perfección cuadrando turnos. Por otro lado, se encuentra Daryl, un apuesto comandante que pilota aviones en la misma compañía que trabaja Carol

Aunque trabajan en la misma empresa, nunca han coincidido en ningún vuelo, pero muy pronto se conocerán a través de Lola, hermana de Daryl y mejor amiga de Carol. Ambos se atraen físicamente, pero por su estilo de vida no conciben una relación más seria, así que para no preocupar a Lola, deciden mantener en secreto sus encuentros esporádicos.

Tampoco pido tanto es la nueva novela erótica de Megan Maxwell, un libro autoconclusivo que nos presenta a una pareja de mundo (viajera), liberal e independiente. Me ha gustado mucho este libro porque los protagonistas son personas muy modernas y aventureras, pero a medida que avanza el libro, te muestran que realmente son muy clasistas y le dan muchísima importancia a la familia.

A nivel historia, Tampoco pido tanto se centra en la relación de Daryl y Carol, dos personas muy diferentes, ya que él es un inglés serio y elitista que se mueve en círculos muy selectos, mientras que Carol es una joven inquieta, humilde y que le encanta ayudar a los demás. Parafraseando el libro, los polos opuestos se atraen, así que ya os podéis imaginar la pareja tan explosiva que conforman estos personajes tan peculiares. En mi opinión, se trata de una novela muy en línea de la autora por la relación tan intensa, rebosante de guerras dialécticas, romántica y con una carga erótica en su justa medida. Es un libro que te hace reír, llorar, emocionarte e, incluso, acalorarte con sus escenas de alto voltaje. Aunque la relación obviamente es predecible, me ha convencido su evolución porque comienza como una simple atracción física, pero luego se van enamorando a medida que se conocen, descubren e intiman. Es cierto, que llega un momento en la historia que Carol me parece insoportable por no dar su brazo a torcer, pero ya estoy más que acostumbrada a que Megan Maxwell nos deleite con este tipo de actitudes.

En referencia a las escenas eróticas, me ha gustado especialmente cómo se ha distribuido este tipo de situaciones, ya que en otros libros de la autora he tenido la sensación de que eran repetitivas y en este libro, en cambio, quedan perfectas. Al igual que en Adivina quién soy, Pídeme lo que quieras y Pasa la noche conmigo, se aborda algunas prácticas sexuales como los clubs swinger, dogging, tríos o sexo tántrico. La verdad es que hay algunas posibilidades para disfrutar las relaciones íntimas que a mí personalmente no me convencen, pero pienso que en este libro los personajes son muy comedidos y no sobrepasan ciertos límites que son para personas más atrevidas, liberales e, incluso, experimentadas.

Indudablemente, la nota de color viene por parte de las familias. Ya conocimos más a fondo a Lola, hermana de Daryl, en Pasa la noche conmigo, pero ahora es el turno de profundizar en la atípica y loca familia de Carol. Me lo he pasado estupendamente con los abuelos, la madre y las hermanas de nuestra bailarina; primero porque tienen una mezcla multicultural muy random y segundo porque, pese a sus peculiaridades, son una familia de lo más normal con las típicas riñas, discrepancias, discusiones, problemas y escenas entrañables. Además, en esta historia tampoco faltan los animales y me ha gustado que se le dé un enfoque tan tierno y solidario.

Narrado en tercera persona, Tampoco pido tanto tiene un estilo sencillo, con diálogos desenfadados y un ritmo tremendamente ágil. Una vez más, Megan Maxwell me ha enganchado a sus historias morbosas con una buena dosis de diversión y romanticismo. 

En definitiva, Tampoco pido tanto es una novela erótica divertida, romántica y familiar que te enamora con sus personajes viscerales y sube la temperatura con las relaciones íntimas tan morbosas. 

domingo, noviembre 10

Vinlena

domingo, noviembre 10
 

¿QUIÉNES SON VINLENA?

Vinlena está compuesto por Vincent L. Ochoa y Helena Vicente, una pareja de autores de Zaragoza que comenzó a escribir a cuatro manos en 2016 con la iniciativa NaNoWriMo. Antes escribían por separado, aún siendo pareja, pero una vez que se embarcaron en su aventura como Vinlena, no me consta que hayan vuelto a escribir por separado. Además de escritura, manejan muchas disciplinas relacionadas con el arte como la ilustración y escultura de muñecas. Por otra parte, Helena es maquetadora y editora, y Vincent ha trabajado como tatuador, ilustrador y compone música, generalmente para consumo propio, con la que expresarse.

¿CÓMO LOS CONOCIÓ CHO HAKKAI?

Gracias a Insomnia Ediciones que lanzó al mercado Humo y Escarcha, la primera publicación de Vinlena. Como curiosidad, aunque Humo y Escarcha es la primera obra publicada de Vinlena, no fue la primera que escribieron juntos. Su primer trabajo como Vinlena dio la luz un poco más tarde con el nombre de La Casa de las Puertas Cerradas, editada por Grupo Amanecer.

¿POR QUÉ LE GUSTA A CHO HAKKAI?

Quedé maravillado con Humo y Escarcha porque, además de estar muy bien escrito, es interesante, fluido y tenía una concepción diferente. Vinlena hacía un tratamiento fresco y original, y tras la lectura de Humo y Escarcha me propuse leer todo lo que pasara por mis manos de esta pareja de escritores.
Por otra parte, también me gusta mucho cómo se desenvuelven en las redes sociales y su forma de ser. Aunque no en persona, he tenido la ocasión de hablar con Helena y he coincidido con ella como miembro del jurado en un concurso de novelas y una convocatoria de antología, ambas de Insomnia Ediciones.
Vinlena son maravillosos. Me encanta cómo son y cómo lo hacen. Tras cada paso que dan, cada novela que escriben, me reafirmo que leeré todo lo que pueda de ellos. Quiero seguirlos de cerca y verlos crecer sin límites.

OBRAS PUBLICADAS POR VINLENA (Este listado se actualiza conforme tengan nuevos trabajos)

En negrita se encuentran las que he leído y tenéis un enlace de las que he reseñado.
Relato Ryu, en la antología Animal, Animalis, Animali (VVAA. abril 2019. Grupo Amanecer)
Relato (sin nombre definitivo) en la antología A Través de la Escarcha (VVAA, en preparación. Roomie Ediciones)

OTRAS ENTRADAS RELACIONADAS CON VINLENA

Entrevista a Vinlena (10/11/2019)

viernes, noviembre 8

Sentir. Serie Again

viernes, noviembre 8
Libro: Sentir
Serie: Again #2
Título original: Feel Again
Autora:
Mona Kasten
Traducción: Albert Vitó i Godina
Género: New Adult
Editorial: Planeta (octubre 2019)
Año: 2017
Origen: Alemania
ISBN: 978-84-08-21680-3
Páginas: 480
Puntuación: 7,5
Reseña: Esta novela nos cuenta la historia de Sawyer e Isaac, dos jóvenes universitarios con amigos en común que llegan a un acuerdo muy peculiar. Isaac es un friki tímido e incapaz de flirtear con chicas, por ello a Sawyer se le ocurre ayudarle a mejorar su imagen y ofrecerle consejos para ligar, a cambio de que Isaac sea su modelo de fotografía para mostrar su evolución.

Estamos ante la tercera entrega de la serie new adult Again, la cual puede leerse de forma independiente,  aunque lo ideal es seguir el orden cronológico porque el resto de parejas también merecen mucho la pena. Siguiendo la misma estela que sus antecesores, la historia de Sentir vuelve a desarrollarse en un ambiente universitario y con jóvenes que alternan sus estudios con trabajo y relaciones personales. A grandes rasgos, es una novela que sigue una estructura muy similar al resto, pero las tramas románticas, familiares y personales son diferentes y consiguen atraparte por su carga emocional. 

Una vez más, esta serie new adult me ha conquistado por sus romances tan pasionales y lectura adictiva. La historia de Isaac y Sawyer me ha gustado tanto como la de Allie y Kaden, ya que la relación comienza como un juego para aprender a seducir en el que finalmente ambos se irán conociendo, abrirán sus corazones y experimentarán sentimientos desconocidos. Una novela donde hay coqueteos, atracción sexual, momentos íntimos, amistad, confidencias y algunas tramas cargadas de dramas familiares. En mi opinión, es un libro con un ritmo envidiable porque los protagonistas llevan una vida bastante activa, pues van a clase, trabajan, salen de fiesta, visitan a sus familiares y tienen una agenda bastante completa.

En referencia a las relaciones, lógicamente destaca la amistad que surge entre Sawyer e Isaac. Los jóvenes forjarán un vínculo muy especial por el roce diario, sus confesiones más íntimas y los miedos a superar. Muy pronto, la pareja tendrá una conexión especial y, a partir de ahí, es cuando la historia se torna más interesante por cómo fluyen los sentimientos, los nervios que florecen cuando alguien te gusta y los acercamientos íntimos que suben la temperatura. Por otro lado, las relaciones familiares también son relevantes en Sentir, ya que Sawyer procede de una familia desestructurada e Isaac todo lo contrario, así que me ha encantado las visitas a la granja, el cariño que siente por sus padres, abuelos y hermanas y lo adorables que son estos secundarios.

Aunque Sawyer no me caía demasiado bien en los libros anteriores, en este me he reconciliado con ella por su historia personal y cómo evoluciona a lo largo de la novela. Isaac es un friki adorable que también cambia, madura y supera sus miedos, pero siempre conservando su esencia.

Narrado en primera persona desde la perspectiva de Sawyer, Sentir es una novela con una fluidez desbordante, ya que contiene muchísimos diálogos frescos y las escenas más dramáticas también gozan de gran agilidad. Además, Mona Kasten tiene la habilidad de haberme enganchado a todos sus libros, ya que los he leído en un máximo de dos o tres días.

En definitiva, Sentir es una novela adictiva, con una pareja encantadora y una historia de amor maravillosa.

Otras reseñas relacionadas:
- Again #1: Empezar
- Again #2: Confiar
- Again #3: Sentir 
- Again #4: Soñar (Febrero 2020)
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