Título original: The Imaginary
Autor: A.F. Harrold
Autor: A.F. Harrold
Año: 2016
Origen: EEUU
ISBN: 978-84-16290-88-8
ISBN: 978-84-16290-88-8
Páginas: 240
Puntuación: 7
Reseña: Rudger es el amigo imaginario de Amanda. Aunque sólo Amanda puede verlo, Rudger es feliz con su vida hasta que aparece el señor Bunting y amenaza con su desaparición. Desde ese momento, Rudger se da cuenta que no existe y es fruto de la imaginación de los niños.
Aunque conozco varios libros que abordan el tema de los amigos imaginarios, este título es el primero que he leído. Mi impresión general ha sido muy positiva, ya que su autor ha conseguido que un personaje ficticio lo percibiera como alguien real y completamente vivo. Efectivamente, para mí Rudger no es un ser imaginario, sino un niño entrañable, inocente y con personalidad propia. A grandes rasgos, lo que más me ha sorprendido de este libro es poder ver a Rudger como un niño, ya que nos muestra sus sentimientos y preocupaciones, como alguien de carne y hueso. Además, es muy fácil encariñarse con Rudger por su inocencia, ingenuidad y nobleza.
Tal y como indica su título, este libro se centra en los seres imaginarios y su relación con los niños humanos. Aunque el principal protagonista es Rudger, también aparecen otros imaginarios muy carismáticos que nos acercan a los secretos de su existencia. Un libro con una historia sencilla pero llena de ternura, diversión y un toque dramático muy sentido. La trama principal gira en torno a la amistad entre Rudger y Amanda y, aunque nuestro particular imaginario se pasa la mayor parte del libro alejado de su gran amiga y viviendo grandes aventuras, la realidad es que se trata de una relación muy emotiva y verdadera.
A simple vista, Los imaginarios es un libro infantil con una gran inventiva y frescura por tratar las vivencias de un niño imaginario y su cruzada por reencontrarse con la amiga que lo creó. Para los más pequeños, un libro divertido y un tanto alocado pero, para los mayores, seguro que no dejaréis pasar ese trasfondo psicológico tan arraigado que representa. Desde las primeras páginas, este libro me transmitió mucha dulzura pero también se cernía la sombra de la tristeza causada por la soledad, el miedo y la muerte. Sinceramente, Rudger llegó a darme muchísima lástima por sus temores y, quizás por ello, empecé a verlo como un niño y no alguien ficticio. En general, empaticé muchísimo con Rudger, sentí por él un instinto maternal muy fuerte, ya que su inocencia me empujaba a protegerlo, consolarlo y ayudarlo a encontrar su camino.
En cuanto a la edición, se trata de un libro ilustrado en tapa dura que es una auténtica delicia. Considero que el dibujo acompaña a la perfección el texto, ya que no es un estilo que brille por su belleza sino por ajustarse a una historia que se pasea por la creatividad, la frescura y un toque lúgubre muy personal.
En definitiva, Los imaginarios es un libro ingenioso, divertido y extravagante que, a simple vista, puede parecer una aventura divertida para los más pequeños pero, en el fondo, esconde unos valores y unas preocupaciones que resultan muy interesantes, profundas y reflexivas.