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martes, diciembre 1

Ana la de Álamos Ventosos

martes, diciembre 1
Libro: Ana la de Álamos Ventosos
Título original: Anne of Windy Poplars
Saga: Serie Ana Shirley (4/8)
Autora: L. M. Montgomery
Ilustradores: José Espinosa y Antonio Cuesta
Género: Narrativa
Editorial: Toromítico (2014)
Año: 1936
ISBN: 9788415943242
Nº páginas: 310
Puntuación: 6
Reseña: Ana la de Álamos Ventosos es el cuarto libro de la saga protagonizada por Ana Shirley, una chica pelirroja con una imaginación desbordante y soñadora que, tras dejar Avonlea, comenzará una nueva etapa como directora de escuela en Summerside.

Este libro está dividido en tres años en los cuales vamos a poder presenciar cómo Ana se desenvuelve como directora de escuela, mientras Gilbert estudia medicina. A lo largo de estos años, Ana vivirá en Álamos Ventosos con Kate, Chatty y Rebecca, tendrá que acostumbrarse a los habitantes del pueblo y sufrirá las críticas de los Pringle.

El principal cambio que se aprecia en esta novela consiste en que los capítulos están narrados de forma epistolar, de manera que vamos conociendo las novedades en la vida de Ana Shirley a través de las cartas que se envía con Gilbert. Sinceramente, me ha costado adaptarme a este nuevo cambio y, no es que no me gusten los libros epistolares, de hecho hay muchos que me encantan precisamente porque son capaces de transmitir muchos sentimientos que sólo se pueden expresar mediante palabras. Sin embargo, en el caso de Ana Shirley, no sé si será porque estaba acostumbrada a sus anteriores entregas o porque realmente no ha sabido engancharme la forma narrativa pero ese ha sido el motivo por el que la lectura se me ha hecho más pesada y lenta.

Por otra parte, también es cierto que a lo largo de las tres partes en las que está dividido el libro, las cartas contienen muchos diálogos, divagaciones y se conserva esa frescura de un personaje que, pese a los años y la madurez, sigue siendo igual de cariñosa, divertida y entrañable en su edad adulta.

De este título, me ha gustado que Ana se muestre mucho más cercana y amorosa con Gilbert. En sus anteriores libros, Ana se comportaba de forma más inmadura en cuestiones amorosas porque no se atrevía a reconocer sus sentimientos, pero ahora se nota esa ternura y cariño hacia su amado en la distancia.

Personalmente, ser partícipe de todas las etapas de Ana Shirley es muy gratificante porque he podido ver todos sus cambios progresivamente de niña a mujer. Y, aunque realmente lo que me conquistó fue su niñez, acompañarla en su crecimiento ha conseguido que le tome muchísimo cariño, pues resulta muy interesante ver cómo cambian sus sentimientos, crea nuevos vínculos de amistad sin olvidarse de sus grandes amigos, evoluciona en su vida laboral asumiendo grandes responsabilidades y también conserva ese toque entrometido en las vidas ajenas.

En definitiva, en Ana la de Álamos Ventosos nos encontramos con un personaje que intenta progresar en su futuro profesional, una chica con ilusión y mente despierta que se encontrará con algunas trabas por el camino pero que, con su ímpetu y desparpajo, logrará conquistar los corazones de Summerside al igual que el de todos los lectores de esta gran saga.


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lunes, noviembre 24

Pollyanna

lunes, noviembre 24

Libro: Pollyanna
Título original: Pollyanna
Bilogía: Pollyanna (1/2)
Autora: Eleanor H. Porter
Ilustradores: Sara Lago y Antonio Cuesta
Género: Narrativa, juvenil
Editorial: Toromítico (2014)
Año: 1913
ISBN: 9788415943174
Nº páginas: 232
Puntuación: 7
Primer capítulo: Leer Aquí
Reseña: Pollyanna es una niña de once años que, al fallecer su padre, ha quedado huérfana y a cargo de las señoras de la beneficencia. Muy pronto, el destino de nuestra joven protagonista cambiará cuando su tía Polly decide cuidar de ella y darle un hogar.

De este modo, Pollyanna se muda a casa de su tía Polly, una señora adinerada y estricta con quien, en un principio, no congeniará por su carácter serio. Sin embargo, Pollyanna encontrará en el pueblo otras personas que la llenarán de vida y le harán la estancia mucho más agradable.

De la mano de Toromítico, estamos ante un nuevo clásico protagonizado por una niña alegre y optimista que sigue la estela de Ana la de tejas verdes y Emily la de luna nueva. Un clásico que ha sido adaptado a la gran pantalla en varias ocasiones y que, probablemente, a algunos os suene por su versión anime Ai shôjo Porianna monogatari recopilado en 51 episodios y emitido en España por Telecinco y La2.

A través de un narrador omniscente, Pollyanna nos cuenta la historia de cómo una niña huérfana llega nueva a un pueblo y se hace querer por su gracia, desparpajo y actitud positiva. Es un libro que, al principio, sigue a rajatabla el esquema marcado por Ana la de tejas verdes y Emily la de luna nueva pero, posteriormente, su hilo argumental se va desligando de dichos títulos tiñéndose de un estilo más triste y sobrecogedor.

Aunque pensaba que Pollyanna sería un libro más centrado en las relaciones con otros niños y su rutina en la escuela, me ha sorprendido que las amistades que va forjando nuestra joven protagonista fuera con personas adultas. Durante el libro vamos viendo cómo Pollyanna mantiene conversaciones profundas con distintas personas del pueblo y les da consejos para que se sientan más felices. Me ha parecido muy anecdótico cómo Pollyanna, a su tierna edad, consigue transmitir ese mensaje tan optimista a sus convecinos y hacerlos reflexionar hasta el punto de cambiarles la vida. Además, en este título tampoco hay juegos de niños ni travesuras, pues Pollyanna es una niña que disfruta más de los paseos, la naturaleza y las charlas con otras personas.  

El punto más destacable de Pollyanna es su relación tan estrecha con el optimismo. A través de su particular juego de la alegría, Pollyanna intenta transmitir con sus experiencias que siempre hay que ver el lado bueno de las cosas aunque la situación sea realmente desastrosa. Una actitud positiva que deja huella en sus más allegados porque efectivamente experimentan un cambio a mejor cuando lo ponen en práctica. Es curioso, que una niña tan dulce, sencilla e inexperta consiga dar una lección de vida de este calibre con consejos tan naturales y humildes. Sin duda, es un libro que nos ofrece un mensaje de optimismo, esperanza y positividad para enfrentarse a las desavenencias con una gran sonrisa.

En cuanto a los personajes, aunque la gran protagonista es Pollyana, su tía Polly también toma un papel fundamental en esta historia. Una mujer severa y solitaria que, de repente, se encuentra conviviendo con su sobrina tan alegre y parlanchina. Como se puede intuir, la relación de tía y sobrina sufre una evolución muy favorable a lo largo de la historia y es tremendamente emotiva. En mi opinión, esta es una de las mejores relaciones que se cuecen en este libro ya que, la tía Polly representa la postura del arrepentimiento por no haber disfrutado en su momento de las oportunidades que le ha brindado la vida. Sinceramente, esta parte me ha encantado porque soy de las personas que piensan que hay que vivir el momento, ya que no sabemos lo que nos depara el futuro. También me ha gustado cómo tía Polly se da cuenta de sus fallos y los corrige a tiempo, pues siempre hay cabida para los cambios y poder mostrar abiertamente los sentimientos que llevamos por dentro.

Además, en esta historia también intervienen otros personajes secundarios como el señor Pendleton, la señora Snow, la sirvienta Nancy y el doctor Chilton. Personajes que a través de sus historias de amor, enfermedad y frustración, nos muestran cómo no podemos cerrarnos en banda ante una situación compleja y que, con tan solo un cambio de actitud, la vida puede ser mucho más agradable y llevadera. 

En definitiva, Pollyanna es un libro que nos da una lección de optimismo gracias a su protagonista tan entrometida, charlatana y bondadosa. Un clásico tierno y emotivo que nos muestra historias frágiles y tristes pero también muy esperanzadoras.

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martes, octubre 21

Emily, la de Luna Nueva

martes, octubre 21
Libro: Emily, la de Luna Nueva
Título original: Emily of New Moon
Saga: Serie Emily Starr (1/3)
Autora: L. M. Montgomery
Ilustradores: Sara Lago y Antonio Cuesta
Género: Narrativa
Editorial: Toromítico (2014)
Año: 1923
ISBN: 978-84-15943-18-1
Nº páginas: 400
Puntuación: 7
Reseña: Con la muerte de su padre, Emily queda huérfana y son los familiares de su difunta madre quienes se hacen cargo de ella. Con once años, la vida de Emily cambiará por completo cuando se muda con sus estrictas tías Elizabeth y Laura. En su nuevo hogar, Emily irá a la escuela, establecerá vínculos con otros niños y desarrollará su gran pasión por la escritura.

Estamos ante una nueva saga de L.M. Montgomery, autora conocida por su serie Ana Shirley. Una trilogía cuya protagonista es la vivaracha Emily, una chica soñadora, sentimental  y alegre que tiene cierto aire a Ana Shirley pero con la gran diferencia de que no es tan traviesa ni se mete en tantos líos. Además, la historia también se desarrolla en la Isla del Príncipe Eduardo y, aunque, tiene muchas similitudes argumentales con la saga de Ana, muy pronto consigue diferenciarse por la marcada personalidad Emily.

En este título hemos encontrado una historia cálida y tierna, el cambio de vida de una niña que ha quedado huérfana y, no sólo debe afrontar la pérdida de sus padres y su soledad, sino que también deberá encajar en un lugar donde sus tías la consideran un estorbo e integrarse en una escuela donde todos se conocen. Con este punto de partida aparentemente dramático, ha sido fácil empatizar con una niña que pese a su lamentable situación consigue acoplarse a su nueva rutina con una gran sonrisa. Una historia que no dramatiza pese al contexto y arranca con una candorosa alegría y desparpajo gracias a su peculiar protagonista.

Emily es un personaje sensible y entrañable que sabe adaptarse a su nueva situación pese a que añora muchísimo a su padre. No obstante, Emily en ningún momento se muestra triste ni desdichada y decide liberar sus sentimientos a través de la escritura. En mi opinión, este es el aspecto más destacable del libro, ya no sólo por la ilusión que muestra su protagonista por el arte de la escritura sino también por cómo la utiliza para expresar sus sentimientos. A través de las cartas que escribe a su padre, sus historias elocuentes y poesías, Emily encuentra la forma de desahogarse y compartir sus impresiones más íntimas a modo de diario. Sinceramente, me ha parecido muy conmovedor e interesante cómo se trasmite esa adoración por la escritura, la confianza en sí misma y la constancia de Emily por conseguir su sueño pese a que no todo el mundo le presta su apoyo.

Otra característica a destacar son las relaciones que se forjan en esta obra. Por una parte, Emily tiene que convivir con sus tías, quienes están empeñadas en educarla con severidad porque son muy conservadoras y, muchas veces, le prohíben cosas tan ridículas como llevar flequillo o leer libros de la biblioteca. Esta relación familiar es importante porque hemos visto cómo evoluciona favorablemente y llega a trasmitir mucha ternura. Por otra parte, Emily también consigue entablar amistad con otros niños del pueblo como Ilse, Perry y Teddy. Con ellos, nuestra protagonista disfrutará de juegos y disputas y, en más de una ocasión, consigue arrancar alguna sonrisa con sus elucubraciones.

Al igual que sus otros títulos, L.M. Montgomery continúa con un estilo narrativo muy descriptivo, deteniéndose en los detalles de la naturaleza y su belleza, escasez de diálogos y divagaciones extensas pero fluidas. Además, en Emily la de Luna Nueva, la autora agrega las cartas que Emily le escribe a su padre conservando las faltas de ortografía. Esta última particularidad no me ha gustado demasiado porque, aunque me parece bien que se conserve ese rasgo del libro original, por otra parte me ha resultado raro leer tantas faltas de ortografía y, en mi opinión, hubiera preferido que dichas citas aparecieran en cursiva, al igual que las poesías, para diferenciarlas aún más del resto del libro.

En definitiva, acompañar a Emily la de Luna Nueva en su nueva vida ha sido una experiencia agradable por el amor que le profesa a la naturaleza, su pasión por la escritura y la dulzura de una niña de quién es fácil encariñarse. Muy recomendado para los que disfrutaron con la saga de Ana la de Tejas Verdes.

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viernes, septiembre 5

Ana la de la Isla

viernes, septiembre 5
Libro: Ana la de la isla
Título original: Anne of the Island
Saga: Serie Ana Shirley (3/8)
Autora: L. M. Montgomery
Ilustradores: José Espinosa y Antonio Cuesta
Género: Narrativa
Editorial: Toromítico (2014)
Año: 1915
ISBN: 978-84-15943-21-1
Nº páginas: 285
Puntuación: 7
Primer capítulo: Leer Aquí
Reseña: Ana la de la Isla es el tercer libro de la saga protagonizada por Ana Shirley, una chica pelirroja con una imaginación desbordante y soñadora que con su frescura ha eclipsado al pueblo de Avonlea.

En este libro, Ana dejará atrás su infancia en Avonlea para ir a la universidad. Una etapa donde la joven madurará con su recién estrenada independencia, entablará nuevas amistades y tendrá que esforzarse al máximo en sus estudios para conseguir sus objetivos.

No obstante, Ana también tendrá tiempo para el amor pues, a su edad, todas sus amigas ya piensan en casarse y formar una familia. Sin embargo, Ana todavía no ha experimentado ese sentimiento y, aunque todos intentan presionarla, la joven no quiere precipitarse por miedo al fracaso.   

Estamos ante una nueva entrega de Ana Shirley, un personaje al que hemos visto crecer e inevitablemente le hemos tomado cariño por su impetuosidad y desparpajo. Con esta premisa comenzamos un libro en el que ya conocemos de antemano a sus personajes y, por tanto, tan solo queremos presenciar cómo continúa la vida de esta jovencita. En Ana la de la Isla se aprecia cómo nuestra protagonista da un paso muy importante en la vida para forjarse un futuro prometedor y, a su vez, también madura como persona, dejando atrás una niñez y el pueblo donde se crió. Conocer esta etapa ha sido muy enternecedor porque hay una evolución en nuestra querida pelirroja, ya no es una niña que hace travesuras y se inventa historias increíbles, sino una mujer sensata, responsable y encantadora.

Ana también nos ha sorprendido con sus nuevas inquietudes, pues desarrollar su faceta como escritora es algo que no esperábamos pero que armoniza a la perfección con su personalidad. Desde pequeña, Ana ya utilizaba a menudo su palabrería y tenía dotes para desarrollar su imaginación sin límites, así que plasmar toda esa creatividad en historias tiene bastante sentido. No obstante, en este aspecto Ana también muestra una actitud soberbia pues, aunque es lógico querer triunfar con su trabajo, por otra parte hay que ser un poco humilde y saber que los comienzos siempre son muy duros y lentos.

En cuanto al romance, estábamos deseando que Ana se enamorase y expresara sus sentimientos de la forma más exagerada posible, tal y como es ella. En cambio, quizás Ana tenía el amor tan idealizado por sus ensoñaciones que, finalmente, no ha dado rienda suelta a todo ese cúmulo de sentimientos. La verdad es que Ana ha tardado en aceptar y reconocer el amor, pero también ha sido enternecedor y divertido ver cómo la joven estaba confusa por sus sentimientos, tenía miedo de no encontrar al príncipe azul y rechazar a todos los pretendientes que se declaran.

En Ana la de la Isla, la mayor parte de la historia se desarrolla en Kinsport y Avonlea, con lo cual aparecen nuevos personajes, de los cuales la más destacable es la nueva amiga Philippa. Ana, Priscilla y Philippa vivirán juntas en Kinsport y entre ellas surge una amistad muy arraigada, de hecho, son personajes muy auténticos que nos han sacado más de una sonrisa con sus conversaciones y aspiraciones tan idealizadas. Por otra parte, también siguen apareciendo muchos personajes de Avonlea cuando Ana va de visita o a través de las cartas que se escriben. Me ha parecido muy emotivo el cariño y aprecio que todos le tienen a Ana y también que en Avonlea sigan circulando los chismes pues, una vez más, han sido los que le han dado el toque cómico a la historia.

En definitiva, Ana la de la Isla es un libro enternecedor que nos muestra una imagen más madura de su querida protagonista. Una etapa donde la sensatez, el amor y la amistad figuran como los temas más relevantes de la historia.  

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martes, febrero 25

Ana la de Avonlea

martes, febrero 25

Libro: Ana la de Avonlea
Título original: Anne of Avonlea
Saga: Serie Ana Shirley (2/8)
Autora: L. M. Montgomery
Ilustradores: José Espinosa y Antonio Cuesta
Género: Narrativa
Editorial: Toromítico (2013)
Año: 1909
ISBN: 978-84-15943-15-0
Nº páginas: 296
Puntuación: 7
Reseña: Ana la de Avonlea es el segundo libro de la saga protagonizada por Ana Shirley, una chica pelirroja con una imaginación desbordante que trae la alegría a Avonlea.

En este libro, Ana tiene dieciséis años y tendrá que compaginar sus estudios para acceder a la universidad con su trabajo como maestra de escuela. Además, Ana es una de las fundadoras de la Sociedad de Fomento de Avonlea, un proyecto que pretende realizar mejoras en el pueblo y la mantendrá ocupada con sus frecuentes reuniones.

Después de haber leído Ana la de Tejas Verdes y quedar prendada con su protagonista tan soñadora, estaba segura de que continuaría con esta saga. No obstante, estaba un poco preocupada por el cambio de etapa en la vida de Ana, ya que en el primer libro la protagonista era una niña y en Ana la de Avonlea una adolescente. Pensaba que, con el cambio de edad, el libro podría tornarse más adulto y perder esa frescura infantil que la caracterizaba. Sin embargo, ese temor se ha desvanecido al completo porque, pese a la edad, Ana continúa siendo tan imaginativa como al principio y, aunque en esta entrega no se mete en tantos líos y no hace tantas travesuras como cuando era niña, sigue siendo una chica divertida y alocada que sueña con príncipes azules, lugares encantados y dríades del bosque.

Una de las características más llamativas del libro es que Ana se convierte en maestra de la escuela a la que asistía cuando era niña. Esta nueva faceta me impactó porque Ana tan solo tiene dieciséis años y en la actualidad sería imposible que se diera esa circunstancia. Además, con el historial de Ana, pensaba que sería muy inmadura para afrontar un trabajo de tanta responsabilidad pero, finalmente, el libro me ha sorprendido por cómo Ana acaba manejando la situación y los momentos tan divertidos que brinda cuando interactúa con los niños.

La educación es uno de los aspectos que más se resalta en este libro pues, además de los métodos tan particulares de Ana en la escuela, la autora también hace continuas referencias sobre cómo educan a los niños. Pienso que la autora critica a aquellos padres que son demasiado estrictos pues, con cierto tono de humor, continuamente hace ahínco en la importancia de una buena alimentación, los buenos modales y el comportamiento. Comparto el mensaje que transmite la autora en este tema de que no por ser más estricto, un niño está mejor educado, aunque también comprendo que en aquella época todo era diferente.

Por otra parte, los vecinos de Avonlea toman mucho protagonismo en este título, ya que a través de Ana conocemos sus diferentes historias. Se nota que este libro está escrito en otra época porque entre los vecinos de Avonlea hay mucha cercanía y todos son grandes conocidos. Me ha encantado involucrarme con sus historias personales, los rumores del pueblo y, en general, el buen ambiente que se respira

En Ana la de Avonlea se introducen nuevos personajes que interactúan con Ana durante toda la historia. Por una parte, el señor Harrison y su loro no me llegaron a causar buena impresión pero, en cambio, he disfrutado de lo lindo con las travesuras de Davy, la frescura de Paul Irving y la enigmática Lavendar. Tanto los nuevos personajes como las conocidas Marilla y Diana han dado mucho juego en este libro y, aunque Ana siempre está presente en cada escena, los grandes protagonistas son los secundarios.

Debido a que en este libro Ana es una adolescente, pensaba que el amor sería una de las tramas centrales, pues además en Ana la de Tejas Verdes se deja entrever una posible relación con Gilbert. En cambio, Ana se centra en sus labores como maestra y se desentiende del amor. Gilbert no aparece tanto en la historia como me habría gustado y, además, me ha defraudado que no se diera rienda suelta a ese romance. Quizá en el siguiente libro se resuelva este asunto, pero sigo pensando que hubiera sido muy positivo que Ana despertara sus sentimientos por Gilbert.

En cuanto a la narrativa, L.M. Montgomery continúa utilizando al narrador omnisciente para relatarnos las aventuras de Ana mediante el uso de descripciones detallistas y diálogos extensos. Se trata de un libro con florituras a la hora de describir los paisajes, los atuendos e incluso la comida. No obstante, dichas puntualizaciones son tan delicadas que son muy fáciles de digerir.

En definitiva, Ana la de Avonlea es un libro encantador por la belleza de sus descripciones, su candorosa e imaginativa protagonista y la calidez que ofrece un pueblo tan humilde y sencillo como Avonlea.

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