Serie
de Televisión: Black Mirror 3T
Título
original: Black Mirror 3T
Directores:
Joe Wright, Dan Trachtenberg, James Watkins, Owen
Harris, Jakob Verbruggen, James Hawes
Guionista:
Charlie Brooker
Actores:
Gugu
Mbatha-Raw, Jerome Flynn, Kelly MacDonald, Michael Kelly, Mackenzie
Davis, Madeline Brewer, Bryce Dallas Howard, Wyatt Russell, Alex
Lawther, Alice Eve, Hannah John-Kamen, Malachi Kirby
Nacionalidad:
Reino Unido
Género:
Thriller, ciencia ficción
Año:
2016
Cadena
televisión: Netflix
Duración:
40 min.
Temporadas:
3
Capítulos:
6
Puntuación:
6
Reseña:
Black Mirror es una miniserie compuesta por episodios
independientes y autoconclusivos con el nexo común de satirizar los
límites insospechados que puede alcanzar el uso de la tecnología en
la sociedad y el comportamiento humano, ambientado en una sociedad
futurista. Los episodios que componen esta tercera temporada son los
siguientes:
Caída
en picado. La sociedad se rige
por una red social en la que los encuentros entre personas son
puntuados. Conoceremos cómo funciona desde el punto de vista de
Lacie, una oficinista.
Partida.
Un extranjero necesitado de
dinero para regresar a su país, obtiene la posibilidad de conseguir
un sueldo en un trabajo muy especial.
Cállate
y baila. Un chico de 19 años
es víctima de un chantaje a través de Internet, por el que le
obligarán a realizar ciertas acciones a cambio de no revelar un
oscuro secreto.
San
Junipero. Ambientado en los ochenta, seremos partícipes de los
encuentros de una chica que suele acudir a una discoteca.
El
arte de matar. En la población está infiltrada unos mutantes, a
los que llaman cucarachas, que pueden suponer la extinción de la
raza humana. Veremos cómo un ejército de élite se encarga de
localizarlos y exterminarlos.
Odio
Nacional. En una ciudad se están produciendo unos asesinatos que
giran en torno a una red social donde los usuarios indican quién
merece morir. Comienza una desesperada investigación para
desenmascarar al asesino.
Como
es habitual en el sello Black Mirror, encontraremos capítulos
donde la tecnología está muy presente, ya sea por el peso de las
redes sociales o por avances tecnológicos. En todos los capítulos
de esta tercera temporada, salvo en San Junípero, se logra
alcanzar una visión crítica de la tecnología y las redes sociales,
llevando el uso de las mismas a un límite insospechado.
En
nuestra opinión, muchos de los capítulos llaman a la reflexión
pues, en cierto modo, bastantes de sus aspectos, como en Caída en
picado y Cállate y baila, no parecen muy lejos de ocurrir
hoy en día. De hecho, la gran crítica al peso actual de las redes
sociales, llevado al límite, se palpa en Odio nacional y
Caída en picado.
Además
de redes sociales, otro tema protagonista en Black Mirror es
el avance tecnológico, tal y como podremos comprobar en San
Junípero, Partida, Odio nacional y El arte de
matar. Aunque, en nuestra opinión, el tratamiento de los avances
tecnológicos es un mero complemento de las historias que se narran,
formando parte del contexto donde se desarrollan los hechos.
Frente
a temporadas anteriores, los aficionados a la saga acogimos de buena
gana que la presente temporada constara de seis capítulos en lugar
de tres pero, lamentablemente, no todos hemos celebrado el resultado
final de buena parte de sus capítulos. Tras el éxito de las
temporadas anteriores, vemos esta tercera entrega como una forma
apresurada de aumentar cantidad, sacrificando parte de calidad. No
por ello queremos decir que estemos ante malos episodios, porque
todos ellos cumplen perfectamente con su función de entretener.
Los
que más nos han gustado, sin duda, han sido Cállate y baila
y Caída en picado,
pareciéndonos capítulos muy a la altura de la saga. Partida
podría haber sido un capítulo excepcional pero, por desgracia, ha
sido tan extenso que se puede dividir perfectamente en dos partes
diferenciadas, siendo la segunda la más interesante de las dos. El
resto de capítulos tienen carencias que dejan mucho que desear por
resultar largos y poco trepidantes hasta casi la mitad de cada uno de
ellos.
Sinceramente,
no queremos dar a entender que esta tercera temporada sea
decepcionante. Simplemente, se ha visto afectada algo de su calidad
general, cosa que ocurre en muchas series. Los capítulos cumplen de
sobra su función de entretener y son aceptables, y un par de ellos
brillantes, al nivel de los primeros capítulos de la saga que dejó
boquiabiertos a los aficionados. Además, continúan manteniendo el
enfoque de la saga donde se critica al uso de las redes sociales o a
la propia sociedad que nos rodea e “involuciona” constantemente.
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