Mostrando entradas con la etiqueta Leviathan. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Leviathan. Mostrar todas las entradas

lunes, junio 10

Goliath

lunes, junio 10

Libro: Goliath
Título original: Goliath
Saga: Saga Leviathan (3 de 3)
Autor: Scott Westerfeld
Género: Steampunk, ficción
Editorial: Edebé (2013)
Año: 2011
Origen: EEUU
ISBN: 978-84-683-0700-8
Páginas: 561
Puntuación: 8,5
Primer Capítulo: 
Aquí
Reseña: A grandes rasgos, consideramos la saga Leviathan como un proyecto muy arriesgado. El motivo principal es porque su argumento se mueve en una ficticia Primera Guerra Mundial y, al estar destinado principalmente a un público juvenil, puede que haya lectores reticentes a concederle una oportunidad a la saga. Para solventar estos posibles inconvenientes por parte de su público objetivo, Scott Westerfeld oferta el más imaginativo steampunk con la aparición de dos corrientes de pensamiento totalmente opuestas: los clankers y los darwinistas

Los clankers son personas que ligan sus avances a la mecánica y la máquina de vapor, pilotando enormes robots de asalto y desarrollando potentes armas, mientras que los darwinistas centran sus recursos en la creación y manipulación de la vida animal para obtener sus avances.

Por todo lo mencionado, encontramos que la saga Leviathan es un título que, aunque está dirigido a amantes de la literatura juvenil, también hará las delicias en los adeptos a otro tipo de lecturas como, por ejemplo, la histórica. Es más, pensamos que a los amantes del género histórico les resultará cuanto menos curioso observar el escenario bélico que se plantea en la saga y el nuevo papel que desempeñarán algunos personajes de la época.

En su conjunto, encontraremos una época ficticia cargada de emoción, en la que un príncipe huye de la muerte que le acecha en su propio pueblo, y su vida se cruzará con Deryn Sharp, una chica que se hace pasar por chico para alistarse al ejército de aire de los darwinistas. Como puede esperarse, esta saga rebosa de aventuras, emoción, capítulos de conspiraciones y secretos, misiones arriesgadas, sigilo y sobre todo, el espíritu de superación y madurez que se ven forzados a adquirir sus protagonistas para cumplir con éxito sus objetivos y sobrevivir.

Concretamente en Goliath, mientras los secretos envenenan la relación entre los protagonistas, es cuestión de tiempo que la guerra estalle por completo. Sin embargo, entrará en juego un nuevo personaje, el profesor Tesla, el cual afirma ser capaz de poner fin al conflicto gracias a un brillante descubrimiento.

Haciendo uso de la narración en tercera persona, Scott Westerfeld combina con éxito todos los materiales necesarios para conseguir una magnífica saga aderezada con un lenguaje correcto y de lectura sencilla. Como hemos comentado en las reseñas de los títulos anteriores, tenemos que hacer una mención especial al excelente acabado del libro, no sólo por su cuidada y elegante portada y la edición en tapa dura con sobrecubierta, sino además por las increíbles ilustraciones que habitan en sus páginas.

Además de ser un regalo para la vista, consideramos estas ilustraciones como una forma de conectar con un público reacio a la lectura, ofreciendo una concepción gráfica de algunas escenas que podrían ser complicadas de imaginar.

En cuanto a la evolución argumental, en este último libro hemos echado en falta la mayor presencia de luchas protagonizadas por máquinas clankers y enormes bestias darwinistas. Aunque, obviamente, eso retrasaría el avance de la historia principal del libro que se ha centrado más en las relaciones entre algunos personajes para que se encauce a buen ritmo sin desembocar en una saga interminable.

Sinceramente, en cuanto a su final, no teníamos la menor idea de cómo terminaría la saga pues, desde el primer momento, nos impresionó la elección por parte de Scott Westerfeld del heredero al imperio astrohúngaro como protagonista principal. Como es sabido, el factor que determinó el estallido del conflicto bélico de la Primera Guerra Mundial es el asesinato de esta persona, lo cual nos dio que pensar el posible trágico final que iba a tener el libro.

Scott Westerfeld cierra con Goliath  la trilogía Leviathan. Alimentado por las posibilidades que le brinda el género steampunk y ambientado en los inicios de la Primera Guerra Mundial, el autor ofrece un desarrollo de los acontecimientos muy distinto, aunque con algunas semejanzas, sobre el mencionado conflicto bélico.

Tras leer la saga completa, en nuestra opinión, pensamos que se pretende transmitir un mensaje consistente en que podemos tomar decisiones erróneas y equivocarnos, perjudicarnos inconscientemente con nuestros actos, pero siempre podemos aprender de nuestros fallos, madurar, tratar de ver la vida con otra forma de pensar y aferrarnos a aquello que tenemos y que nos puede hacer felices, sin tener que tratar de soportar en nuestros hombros el peso del mundo.

Otras reseñas relacionadas:
- Reseña Goliath

lunes, abril 15

Behemoth

lunes, abril 15

Libro: Behemoth
Título original: Behemoth
Saga: Saga Leviathan (2 de 3)
Autor: Scott Westerfeld
Género: Steampunk, ficción
Editorial: Edebé (2013)
Año: 2010
Origen: EEUU
ISBN: 978-84-683-0698-8
Páginas: 525
Puntuación: 8
Primer Capítulo: Aquí
Reseña: Escrito por el autor Scott Westerfeld, Behemoth es el segundo libro de la trilogía Leviathan. Alimentado por las posibilidades que le brinda el género steampunk y ambientado en los inicios de la Primera Guerra Mundial, el autor ofrece un desarrollo de los acontecimientos muy distinto, aunque con algunas semejanzas, sobre el mencionado conflicto bélico.

Para los que no conocen la saga Leviathan, se parte de la premisa que en el mundo existen dos corrientes de pensamiento totalmente opuestas. De un lado está los clankers, personas que ligan sus avances en la mecánica y la máquina de vapor, pilotando enormes robots de asalto y desarrollando potentes armas. Por otra parte se encuentran los darwinistas, que centran sus recursos en la creación y manipulación de la vida animal para obtener sus avances.

En Behemoth, el fresco y cercano estilo narrativo en tercera persona de Scott Westerfeld se mantiene sin flaquear, ofreciendo una literatura juvenil muy adecuada para ser digerida por un público de cualquier edad. Al igual que en la edición de Leviathan que nos ofrece la editorial Edebé, el libro contiene una delicia de ilustraciones que hacen referencia a determinados momentos del libro. El mejor de ellos, sin lugar a dudas, cuando la doctora Barlow y el Señor Sharp acuden a visitar al sultán de Constantinopla y éste les espera sentado y, sobre él, un Golem gigante imita sus movimientos como si el sultán fuera un títere del propio Golem.

Behemoth mantiene el ritmo narrativo establecido en la primera parte de la saga Leviathan y, como ya no son necesarias las explicaciones de las corrientes de pensamiento ni del contexto en el que se desarrollan los acontecimientos, al autor aprovecha para volcarse de lleno en la aventura que vivirán los protagonistas. En esta ocasión, el escenario principal será Constantinopla, donde Alek tratará de refugiarse mientras que el ejército británico del Leviathan intenta afianzar más aliados.

Nos encanta la relación que existe entre los personajes, porque mantienen muchos secretos entre ellos y, debido a estos secretos, no pueden dar rienda suelta a sus sentimientos. Nos agrada que sea así porque mientras leemos los momentos de una posible relación amorosa que no podría funcionar, nuestra imaginación vuela, pensando qué podría suceder en el futuro y, de hecho, esperamos que en la tercera entrega se pueda resolver esta situación que tan expectantes nos ha mantenido.

Debido a la magnitud de los acontecimientos, el príncipe heredero al imperio astrohúngaro, Alek, continuará con su evolución y madurez personal, haciéndolo de él cada vez una persona más respetable. En cuanto al Señor Sharp, el cual vemos como nuestro personaje preferido, tenemos que reconocer que resulta demasiado inverosímil contemplar el gran talento que dispone como soldado. No pensamos esto porque, en realidad, este soldado se trate de una chica que se hace pasar por hombre, sino por resultarnos demasiado joven para disponer de una inteligencia considerable, valor e incluso fortaleza física.

En cuanto a los personajes secundarios de interés, los acompañantes de Alek, salvo en contadas ocasiones, pasan un poco desapercibidos. De hecho, el conde Volger, el más inteligente de todos, debido a la situación en la que se encuentra, apenas se le puede sacar partido. Sin embargo, uno de los personajes que más se podrían haber aprovechado es el de la doctora Barlow, científica de los darwinistas. Este personaje sí que aparece bastante, en esta ocasión acompañado por el Señor Sharp y, aunque se muestra tan inteligente y planificadora como de costumbre, ha perdido un poco el halo de misterio constante que la rodeaba.

En definitiva, Behemoth es una buena continuación de Leviathan porque el autor aprovecha los cimientos establecidos en su primer libro para continuar el avance de la historia. Tal vez, debido al público principal al que va dirigido, Scott Westerfeld ha optado por ofrecer equilibradas dosis de sigilo, estrategias militares, relaciones personales, persecuciones, acción, y, por supuesto, secretos que se desvelan y otros que se reservan en el tintero para su última entrega que no podemos perdernos, Goliath.

Otras entradas relacionadas:
- Reseña Behemoth

martes, enero 22

Leviathan

martes, enero 22


Libro: Leviathan
Título original: Leviathan
Saga: Saga Leviathan (1 de 3)
Autor: Scott Westerfeld
Género: steampunk, ficción
Editorial: Edebé (2012)
Año: 2009
Origen: EEUU
ISBN: 978-84-683-0699-5
Páginas: 472
Puntuación: 8
Primer capítulo: Aquí
Reseña: El autor Scott Westerfeld decide abandonar la ambientación distópica para sorprendernos con una trilogía del género steampunk que rebosa en originalidad y frescura.

Leviathan es un libro que nos ha resultado muy estimulante de principio a fin. Su argumento transcurre con fluidez y naturalidad sin que en ningún momento se torne aburrido y, aunque constituye una lectura destinada principalmente a un público juvenil, aporta un buen nivel del lenguaje que lo hace apto para lectores exigentes.

En primer lugar, su ambientación constituye toda una lección para aquellas personas que piensen que todo está inventado y no existen ideas novedosas y originales. En este libro, el autor hace uso del género steampunk, donde la Primera Revolución Industrial desemboca en una serie de avances tecnológicos con la existencia de increíbles medios de transportes y, sobre todo, con la creación de un espectacular despliegue bélico. Pero Scott Westerfeld no sólo decide hacer uso de este género sino que, tratando de dar un paso adelante con sus aportes, consigue ejecutar un salto de altura mediante la creación de dos estilos sociales bien diferenciados en su libro: los clánkers y los darwinistas.

Los clánkers están formados por sociedades que centran sus conocimientos en el uso de la mecánika, con la que obtener poderosas y descomunales máquinas de guerra. Sus armas están enfocadas a originar gran daño y destrucción, aunque ello suponga restar algo de precisión. Sus principales máquinas de batalla suelen consistir en criaturas caminantes, mecánicas y con cabinas incorporadas para una tripulación. Por su forma de manejo, la idea de los caminantes, recuerda bastante a los mechas a los que muchos aficionados del manganime estamos acostumbrados; sin embargo, debido a la época histórica en la que se ambienta y el relativo avance mecánico, tampoco puede equipararse al estilo que solemos observar en las animaciones japonesas.

Los Darwinistas son el polo opuesto del pensamiento anterior. Haciendo referencia con su nombre al padre de esta peculiar ciencia, los darwinistas solo utilizan los recursos mecánicos esenciales y, en su lugar, centran sus investigaciones en la creación y modificación de nuevas especies, de interés logístico y militar. Así encontraremos a medusas que hacen la función de globos aerostáticos, descomunales animales de presa, lagartos capaces de memorizar mensajes y transmitirlos, entre un sin fin de criaturas fantásticas.

Concretamente, una creación darwinista es la que da nombre al título del libro, pues el Leviathan es una ballena gigante, que flota por el aire, en cuyo interior se encuentra una serie de instalaciones y alberga a toda una tripulación de pilotos de guerra. Pero la nave de guerra Leviathan es algo más que una ballena voladora, pues constituye todo un ecosistema de animales que forman un organismo perfecto, como si fuera un único ser casi autosuficiente.

Aprovechando la distinción entre ambas ideologías, este primer libro está narrado en tercera persona, alternando el punto de vista de sus dos protagonistas principales; uno de ellos un clánker y, el otro, una aspirante a piloto de los darwinistas. La adopción de ambas perspectivas lo consideramos como una gran elección, por parte del autor, para que pueda darse a conocer con mayor detalle el mundo en el que sumerge al lector.

Pero con independencia de la preferencia evolutiva de los distintos territorios y países, la sociedad relatada se encuentra en los años previos a la Primera Guerra Mundial, con un ambiente de incertidumbre, donde los bloques beligerantes comienzan a moverse y aún no conocen con certeza cuáles son sus aliados.

El protagonista que forma parte de los clánkers se llama Alek, tratándose nada más ni nada menos que del heredero al imperio astrohúngaro, el cual acaba de recibir la desafortunada noticia de que han asesinado a sus padres mientras estaban de viaje. Ahora, al convertirse en el heredero al imperio, muchos quieren verlo muerto y, junto con sus hombres más leales, emprende un peligroso viaje en un caminante (enorme máquina bélica bípeda), buscando la neutralidad y refugio de Suiza antes de ser exterminados.

Por otra parte, del lado de los darwinistas, se narra la historia de Deryn, una joven británica que simula ser un chico para poder alistarse al ejército como piloto, profesión que debido a la mentalidad machista de la época, es incompatible con las mujeres.

Aunque en esta obra no existen muchos personajes, Deryn, la protagonista de los darwinistas, es una chica de armas tomar, muy despierta y vivaracha, constituyendo todo un ejemplo de mujer actual, capaz de destacar en su profesión dejando a un lado cualquier distinción sexual. Pese a todo, no deja de ser una niña y, al leerla no podemos evitar sonreír ante su forma de actuar, como cuando simula que se está afeitando, o con algunas de sus expresiones como: “¡Arañas chaladas!”

A nuestro parecer, el peso de los acontecimientos recae en el pobre príncipe Alek. Ante su sobreprotegida infancia, el príncipe es demasiado joven para escapar él solo y no tiene más remedio que confiar en su reducida tripulación formada por los cuatro hombres más leales que dejó su padre. Por lo anterior, Alek se ve obligado a sufrir una fuerte evolución personal pasando, literalmente, de jugar a las batallas con sus figuritas, a pilotar un caminante real, abandonando todas sus posesiones y lujos.

Uno de los aspectos que más nos ha llamado la atención es que uno de los protagonistas se trate del heredero al imperio astrohúngaro pues, como es sabido (y esto es Historia real), la gota que colmó el vaso y desencadenó la Primera Guerra Mundial fue el asesinato de dicho heredero en 1914. Con esto nos asalta la gran duda de si la saga terminará con el asesinato de este carismático y aniñado príncipe o, por el contrario, pues en la ficción todo cabe, si podrá salir ileso y cumplir sus objetivos. Solo podremos comprobarlo continuando con la saga en el segundo libro: Behemoth.

Por último, y esto es algo que no solemos elogiar, nos gustaría hacer mención especial a la presentación que nos ofrece la editorial Edebé, con una portada muy vistosa, encuadernación de tapa dura, un tamaño considerable en la fuente y, sobre todo, montones de ilustraciones de calidad entre sus páginas, que representan fielmente lo que se va relatando en el libro.

Y tú, eres clánker o darwinista?

Otras entradas relacionadas:
- Reseña Leviathan
La Estantería de Cho © 2014