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lunes, junio 19

The Surge

lunes, junio 19

Videojuego: The Surge
Título original: The Surge
Género:
Acción, rol, Rpg, mechas, futuro distópico
Idioma:
Inglés subtitulado al castellano
Jugadores:
1
Fecha lanzamiento:
mayo 2017
Desarrollador:
Deck 13 Interactive
Publisher: Focus Home Interactive
Distribuidor España:
Badland Games
Plataforma:
Ps4, XboxOne, Pc
Duración:
Muy alta
Jugabilidad:
Alta
Puntuación:
9
Reseña: The Surge está ambientado en un futuro distópico, donde nuestro planeta y la propia población cae vertiginosamente hacia un irrevocable declive. De igual ritmo, pero a su favor, avanza la inteligencia tecnológica, la cual supone una gran ventaja para los ciudadanos, quienes pueden realizar trabajos ayudándose de exoesqueletos metálicos, implantados para mejorar su eficiencia. En The Surge encarnamos a Warren, un hombre inválido que acude a la empresa Creo para implantarse un exoesqueleto con el que recuperará la movilidad de sus piernas y podrá realizar trabajos físicos como operario de la empresa.


Durante el proceso de instalación del exoesqueleto, Warren pierde el conocimiento y, al recobrarlo, despertará en un paisaje algo desolado, similar a un pequeño vertedero de chatarra, donde será arrastrado y atacado por una pequeña máquina. Tendremos que controlar a un desorientado Warren, para ayudarle a descubrir qué ha sucedido y cómo debe escapar de la zona de peligro.

El resto de la historia la descubriremos conforme avanzamos en el juego e iremos enriqueciéndola con matices de notas de audio ocultas por el mapa. Estas notas de audio me recuerdan mucho a las de Bioshock porque cumplen la misma misión, encaminadas a mostrarnos poco a poco el fracaso de un sistema utópico. Al igual que en Bioshock, buscar y escuchar las notas de audio han supuesto todo un aliciente para mí, pues así he podido conocer más información sobre el hundimiento del sistema Creo.

Si bien he apuntado que las notas de audio recuerdan mucho a las grabaciones de Bioshock, este videojuego recuerda aún más a la saga Demon´s Souls pero abandonando el plano medieval fantástico por un futuro distópico donde manejamos un mecha. Por lo anterior, el escenario del juego consiste en toda la planta de la empresa Creo, combinándose zonas exteriores y abiertas con recintos cerrados. En general, es un mapa bastante extenso en los que la desolación es la gran protagonista.


The Surge, al igual que los títulos de la saga Demon´s Souls, no podemos dividirlo en fases en sentido estricto, pues siempre que nuestro personaje muera, comenzaremos desde el inicio de una de las zonas principales del juego. Que alcancemos una de estas zonas principales no quiere decir que no podamos volver atrás, es más, desde el inicio hay puertas que no podemos abrir hasta alcanzado un determinado nivel. Tras morir nuestro personaje, todos los monstruos que hayamos eliminado por el camino, salvo los temidos bosses, volverán a aparecer. Eso sí, siempre que avancemos mucho, podremos abrir una puerta o atajo desde dentro, y dejarlos operativos para poder acceder a zonas avanzadas desde muy cerca al inicio del juego, sin tener que recorrerlo de principio a fin en una sola sentada.

Los gráficos de The Surge son espléndidos y no solo me refiero únicamente a los escenarios, pues el personaje y sus enemigos están diseñados a la perfección. Los enemigos iniciales son drones y mechas corrompidos con movimientos iniciales que recuerdan a zombis pero que, cuando divisan a nuestro personaje, inician una carrera, embestida o saltan hacia su objetivo para comenzar a luchar hasta derrotarlo; no obstante, conforme avanzamos en el juego, encontraremos enemigos más sofisticados. Los grandes gráficos van unidos de la mano por la cámara porque podemos controlarla a nuestro antojo, aspecto que se agradece en los combates, sin ver mermada la calidad en los gráficos e incluso podemos configurar su sensibilidad. 

 
Como bien he indicado, la cámara es muy de agradecer en los combates, porque nos resulta muy útil girarla para examinar mejor una zona o incluso observar a los enemigos que nos rodean. Además, tal y como ocurre en la saga Demon´s Souls, podemos fijar a nuestro objetivo para desplazarnos en torno a él y enfocar nuestros ataques en tercera persona. Una vez que tenemos fijado a nuestro rival, podemos seleccionar en qué parte de su cuerpo queremos centrar nuestros golpes. Esto es muy útil porque, en primer lugar, si queremos infringirle más daño, tendremos que atacar a partes que no dispongan de armadura; por otra parte, si nos interesa alguna pieza de su armadura, podemos focalizar nuestros golpes en dicha pieza para amputarla (todo ello culminado en una gratificante animación), aunque de esta manera necesitemos más golpes para neutralizar al rival. Siempre que realizamos movimientos de ataque o fintamos, consumimos nuestra barra de energía, la cual se recupera rápidamente, pero siempre debemos tenerla en cuenta para que nuestro personaje pueda atacar sin verse agotado. Al avanzar un poco en el juego, recibiremos un gran apoyo, pues se pondrá a nuestra disposición un dron que realizará varias acciones según los implantes que le acoplemos. Cuanto más lo avancemos, más útil nos será.

Cuando un enemigo muere, puede dejar caer algún objeto, ya sea porque lo hemos seccionado con nuestra fuerza bruta o porque portaba uno especial como una arma nueva. De cualquier modo, siempre dejará caer chatarra, la cual cumple una función similar a las almas de Demon´s Souls, pues con éstas podremos incrementar la potencia del núcleo del exoesqueleto de nuestro personaje o, dicho de otra manera, subirlo de nivel. A medida que subimos de nivel, podremos desbloquear ranuras para implantes de diversa índole, acceder a zonas cuya entrada debemos sobrecargar usando la potencia de nuestro núcleo y reforzar nuestro exoesqueleto con nuevas y más piezas. Si caemos en combate, perdemos toda nuestra chatarra no almacenada y, al igual que en Demon´s Souls, podemos recuperarla acudiendo al lugar donde nos derrotaron pero ¡tenemos un tiempo límite para ello!


En cuanto al equipo, contamos con la posibilidad de crear nuevas piezas para nuestro exoesqueleto mediante el uso de unos patrones de diseño que iremos consiguiendo, chatarra y partes del cuerpo de enemigos que vamos amputando al focalizar nuestros ataques. Cada parte del cuerpo puede suponer un avance con respecto a nuestra situación inicial, e incluso podemos mejorarlas. Al igual que ocurre en videojuegos en los que lidiamos con armaduras, siempre hay que tener en cuenta que pueden perjudicarnos en cierta forma como, por ejemplo, tornando nuestros movimientos más pesados o gastando más energía en combate. Las armas no se limitarán a una simple barra de acero, pues poco a poco recibiremos otras más desarrolladas y según utilizamos un determinado tipo de arma, se incrementa nuestra destreza con las mismas.

The Surge es un juegazo imprescindible que recuerda muchísimo a la saga Demon´s Souls, pero cambiando la fantasía medieval por un futuro distópico donde controlamos un mecha. Dentro de un planeta y civilización en plena decadencia, se nos presenta como una utopía que fracasa y se vuelve en contra de sus creadores. Nos esperan grandes luchas contra robots, mucho farmeo para superarlos, un gran mapa por recorrer y muchísimas horas de diversión. Si te gustaron los juegos de la saga Demon´s Souls, The Surge es tu juego.

martes, enero 22

Leviathan

martes, enero 22


Libro: Leviathan
Título original: Leviathan
Saga: Saga Leviathan (1 de 3)
Autor: Scott Westerfeld
Género: steampunk, ficción
Editorial: Edebé (2012)
Año: 2009
Origen: EEUU
ISBN: 978-84-683-0699-5
Páginas: 472
Puntuación: 8
Primer capítulo: Aquí
Reseña: El autor Scott Westerfeld decide abandonar la ambientación distópica para sorprendernos con una trilogía del género steampunk que rebosa en originalidad y frescura.

Leviathan es un libro que nos ha resultado muy estimulante de principio a fin. Su argumento transcurre con fluidez y naturalidad sin que en ningún momento se torne aburrido y, aunque constituye una lectura destinada principalmente a un público juvenil, aporta un buen nivel del lenguaje que lo hace apto para lectores exigentes.

En primer lugar, su ambientación constituye toda una lección para aquellas personas que piensen que todo está inventado y no existen ideas novedosas y originales. En este libro, el autor hace uso del género steampunk, donde la Primera Revolución Industrial desemboca en una serie de avances tecnológicos con la existencia de increíbles medios de transportes y, sobre todo, con la creación de un espectacular despliegue bélico. Pero Scott Westerfeld no sólo decide hacer uso de este género sino que, tratando de dar un paso adelante con sus aportes, consigue ejecutar un salto de altura mediante la creación de dos estilos sociales bien diferenciados en su libro: los clánkers y los darwinistas.

Los clánkers están formados por sociedades que centran sus conocimientos en el uso de la mecánika, con la que obtener poderosas y descomunales máquinas de guerra. Sus armas están enfocadas a originar gran daño y destrucción, aunque ello suponga restar algo de precisión. Sus principales máquinas de batalla suelen consistir en criaturas caminantes, mecánicas y con cabinas incorporadas para una tripulación. Por su forma de manejo, la idea de los caminantes, recuerda bastante a los mechas a los que muchos aficionados del manganime estamos acostumbrados; sin embargo, debido a la época histórica en la que se ambienta y el relativo avance mecánico, tampoco puede equipararse al estilo que solemos observar en las animaciones japonesas.

Los Darwinistas son el polo opuesto del pensamiento anterior. Haciendo referencia con su nombre al padre de esta peculiar ciencia, los darwinistas solo utilizan los recursos mecánicos esenciales y, en su lugar, centran sus investigaciones en la creación y modificación de nuevas especies, de interés logístico y militar. Así encontraremos a medusas que hacen la función de globos aerostáticos, descomunales animales de presa, lagartos capaces de memorizar mensajes y transmitirlos, entre un sin fin de criaturas fantásticas.

Concretamente, una creación darwinista es la que da nombre al título del libro, pues el Leviathan es una ballena gigante, que flota por el aire, en cuyo interior se encuentra una serie de instalaciones y alberga a toda una tripulación de pilotos de guerra. Pero la nave de guerra Leviathan es algo más que una ballena voladora, pues constituye todo un ecosistema de animales que forman un organismo perfecto, como si fuera un único ser casi autosuficiente.

Aprovechando la distinción entre ambas ideologías, este primer libro está narrado en tercera persona, alternando el punto de vista de sus dos protagonistas principales; uno de ellos un clánker y, el otro, una aspirante a piloto de los darwinistas. La adopción de ambas perspectivas lo consideramos como una gran elección, por parte del autor, para que pueda darse a conocer con mayor detalle el mundo en el que sumerge al lector.

Pero con independencia de la preferencia evolutiva de los distintos territorios y países, la sociedad relatada se encuentra en los años previos a la Primera Guerra Mundial, con un ambiente de incertidumbre, donde los bloques beligerantes comienzan a moverse y aún no conocen con certeza cuáles son sus aliados.

El protagonista que forma parte de los clánkers se llama Alek, tratándose nada más ni nada menos que del heredero al imperio astrohúngaro, el cual acaba de recibir la desafortunada noticia de que han asesinado a sus padres mientras estaban de viaje. Ahora, al convertirse en el heredero al imperio, muchos quieren verlo muerto y, junto con sus hombres más leales, emprende un peligroso viaje en un caminante (enorme máquina bélica bípeda), buscando la neutralidad y refugio de Suiza antes de ser exterminados.

Por otra parte, del lado de los darwinistas, se narra la historia de Deryn, una joven británica que simula ser un chico para poder alistarse al ejército como piloto, profesión que debido a la mentalidad machista de la época, es incompatible con las mujeres.

Aunque en esta obra no existen muchos personajes, Deryn, la protagonista de los darwinistas, es una chica de armas tomar, muy despierta y vivaracha, constituyendo todo un ejemplo de mujer actual, capaz de destacar en su profesión dejando a un lado cualquier distinción sexual. Pese a todo, no deja de ser una niña y, al leerla no podemos evitar sonreír ante su forma de actuar, como cuando simula que se está afeitando, o con algunas de sus expresiones como: “¡Arañas chaladas!”

A nuestro parecer, el peso de los acontecimientos recae en el pobre príncipe Alek. Ante su sobreprotegida infancia, el príncipe es demasiado joven para escapar él solo y no tiene más remedio que confiar en su reducida tripulación formada por los cuatro hombres más leales que dejó su padre. Por lo anterior, Alek se ve obligado a sufrir una fuerte evolución personal pasando, literalmente, de jugar a las batallas con sus figuritas, a pilotar un caminante real, abandonando todas sus posesiones y lujos.

Uno de los aspectos que más nos ha llamado la atención es que uno de los protagonistas se trate del heredero al imperio astrohúngaro pues, como es sabido (y esto es Historia real), la gota que colmó el vaso y desencadenó la Primera Guerra Mundial fue el asesinato de dicho heredero en 1914. Con esto nos asalta la gran duda de si la saga terminará con el asesinato de este carismático y aniñado príncipe o, por el contrario, pues en la ficción todo cabe, si podrá salir ileso y cumplir sus objetivos. Solo podremos comprobarlo continuando con la saga en el segundo libro: Behemoth.

Por último, y esto es algo que no solemos elogiar, nos gustaría hacer mención especial a la presentación que nos ofrece la editorial Edebé, con una portada muy vistosa, encuadernación de tapa dura, un tamaño considerable en la fuente y, sobre todo, montones de ilustraciones de calidad entre sus páginas, que representan fielmente lo que se va relatando en el libro.

Y tú, eres clánker o darwinista?

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- Reseña Leviathan

jueves, octubre 11

Leda la fantástica aventura de Yohko

jueves, octubre 11

Película: Leda, la fantástica aventura de Yohko
Título original: Genmu Senki Leda
Género: Ciencia ficción, fantasía
Director: Kunihiko Yuyama
Guionistas: Junki Takegami, Kunihiko Yuyama
Estudio: Kaname Production
Nacionalidad: Japón
Año: 1985
Duración: 72 min
Puntuación: 4
Reseña: Yohko es una adolescente que ha compuesto una hermosa melodía mientras pensaba en el chico del que está enamorada. Por alguna extraña razón, esta canción es la llave que la transporta a un mundo paralelo donde  le informan de que ha sido elegida como guerrera de la diosa Leda.

En ese mundo llamado Ashanti, el gobernador intenta utilizar la melodía de Yohko para abrir el corazón de la diosa Leda y, con su poder, conquistar la tierra a través de su ejército. Sin embargo, lo que el gobernador no esperaba era que Yohko se uniera a los seguidores de Leda e intentara impedir sus perversos planes.

Leda, la fantástica aventura de Yohko es una película ochentera cuya animación es visiblemente de la época, especialmente por el diseño de sus personajes; ojos grandes y peinados voluminosos. Al tratarse de una película que nos traslada a un hipotético mundo paralelo, la ambientación no parece tan antigua, salvo por los colores suaves que delatan la edad de la animación.

El mundo de Ashanti es una buena idea porque en él se despliega un ejército de mechas y sirve como escenario para que Yohko pueda emprender su particular aventura y posterior lucha contra el gobernador.

Sin embargo, el argumento de esta película tiene una combinación algo extraña ya que se introduce la ñoñería de una canción hecha con amor, que por cierto me parece una horterada, para luego relacionarla con una batalla de mechas. Con esto no me refiero a que mechas y romance sea incompatible, sino que, en este caso en concreto, la historia está cogida con pinzas.

Por otra parte, al tratarse de una película de corta duración, una vez más, no llegamos a conocer a los personajes ni nos ha dado tiempo de encariñarnos con ninguno de ellos.

En definitiva, Leda, la fantástica aventura de Yohko es una película con una mezcla rara de mechas,  aventuras, una leyenda legendaria y romance. Una película que, a pesar de ser muy corta, llega a ser lenta, o quizás, esa ha sido mi impresión al no atraerme los mechas. Por lo anterior y muy a mi pesar, me abstengo de recomendar esta película.
La Estantería de Cho © 2014