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jueves, febrero 22

Sombra y Hueso

jueves, febrero 22
 
Libro: Sombra y hueso
Saga: Grisha 1/3
Título original: Shadow and Bone
Autora: Leigh Bardugo
Traducción: Miguel Trujillo Fernández
Género: Juvenil, fantasía, young adult
Editorial: Hidra (2013)
Año: 2012
Origen: Estados Unidos
ISBN: 978-84-15709-35-0
Páginas: 432
Puntuación: 6,5
Reseña: La aprendiz de cartógrafa, Alina Starkov, es una huérfana cuyo apoyo fundamental es su amigo Mal. Su vida cambiará por completo cuando en su interior se desata un poder oculto y desconocido que tendrá como consecuencia su traslado a la corte real, donde recibirá un entrenamiento especial, formando parte de una élite conocida como los Grisha, bajo el mandato de El Oscuro.

Sombra y Hueso es un libro que, en mi opinión, no explota todo el potencial que tiene. En primer lugar, por algunos términos que se utiliza, entendemos que su ambientación está inspirada o tiene matices de una Rusia retrógrada, cargada de elementos mágicos. Pero esta ambientación es más bien un producto de la libre interpretación por parte del lector, canalizado por los nombres de los personajes, rangos y objetos a los que recurre la autora. Por otra parte, el inicio del libro me resultó un poco confuso porque menciona la profesión de Alina y Mal, pero la de algunos personajes que los rodean más bien podemos intuirla; además, en el inicio, solo en contadas ocasiones se hace referencia a que forman parte del ejército mientras el argumento se centra en un flirteo amoroso juvenil. Cuando atraviesan en grupo una zona de oscuridad total a la que llaman La Sombra, habitada por unos seres horribles, es cuando se desata el poder de Alina y, sinceramente, con lo emocionante que podría ser dicho momento, me resultó un poco indiferente. Esto se debe a que la autora no consigue transmitirme la tensión del trayecto hacia La Sombra ni vivir los peligros que surgen de ella y, en su lugar, en esa parte del libro solo pude centrarme en el posible amor entre Alina y Mal que me pareció de lo más descafeinado, infantil e insulso.

Si nos centramos en el personaje de Alina, su parte emocional no está bien definida por los romances en los que acaba implicada, que no hacen más que contradecir su propia personalidad. Muchos pensaréis que el amor siempre puede ser así de complicado y contradictorio pero, desde mi punto de vista, no puedo comprender que en algunos momentos haya una chispita inocente como puede ser la del primer amor y, en otros, un merecido fogonazo.

El estilo de Leigh Bardugo, me recordó mucho al de Sarah J. Maas, y en ese sentido me sentí muy cómodo con la lectura, ya que goza de una escritura muy correcta y, sobre todo, por sus descripciones y el halo especial que envuelve a la protagonista. Por desgracia, al menos en este libro, Leigh Bardugo no consigue igualar a Trono de cristal ni Una corte de rosas y espinas porque, como he explicado con anterioridad, el libro comienza algo disperso y el apartado emocional de Alina no está bien definido. La autora opta por una adecuada narración en primera persona desde el punto de vista de Alina y resulta admirable cómo se maneja, pues consigue introducirnos en la piel de la protagonista y, precisamente por ello, puede que haya sentido esa aversión ante fragmentos de los romances que experimenta. En cuanto a su línea argumental, en términos generales ha estado bien llevada y, de hecho, Leigh Bardugo ha sabido sorprenderme con el desarrollo de su argumento, aunque algunas escenas me han aburrido un poco.

En cuanto a todo lo que rodeaba a los Grishas, esa élite de personas con poderes que reciben un entrenamiento especial en la corte del rey, me pareció fantástico. Me encantó y creo que fue de lo mejor del libro. Me maravillé aprendiendo sobre los poderes de los personajes, las distintas especialidades, sus entrenamientos en los que podemos disfrutar de luchas cuerpo a cuerpo y, por supuesto, la relación entre ellos, el personal de la corte y la propia Alina. Las enseñanzas en la corte son muy interesantes y pienso que la autora sabe aportar la medida exacta para no recargarnos de información ni dejarnos con ganas de más. Al igual que aprecié en su día en Trono de Cristal de Sarah J. Maas, la autora disfruta deteniéndose en lo referente a los vestidos de la protagonista cuando acude a una fiesta, lo cual hasta me agradó y, de hecho, los vestidos en Sombra y Hueso tienen un protagonismo especial porque hacen referencia a los poderes de sus portadores.

Iniciando la trilogía Grishas, Sombra y Hueso es un buen título que considero recomendable, gracias a la magia latente en su interior y el trazo perfecto de su arco argumental; no obstante, os advierto que algunas escenas me aburrieron y me ha dejado un sabor agridulce por su ambientación orientada a la libre interpretación por parte del lector, así como una historia de amor insulsa y contradictoria. Me gustaría leer sus próximos títulos porque estoy convencido que en ellos podré disfrutar de más momentos de acción y mucha magia.
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