Nombre: Ikigami, Comunicado de muerte
Título original: Ikigami, The ultimate limit
Autor: Motoro Mase
Género: Seinen
Tomos: Serie Abierta
Editorial: Panini
Publicación Japón: 2005
Editorial Japón: Young Sunday
Puntuación: 8
Reseña: En Japón existe una ley que fomenta la prosperidad nacional, para ello, le inyectan una vacuna a los alumnos de primer curso de enseñanza básica. Aleatoriamente, algunas vacunas pueden contener una nanocápsula que recorre todo el cuerpo hasta que se detiene en la arteria aorta. Así, una vez que la persona afectada llega a una edad comprendida entre los 18 y 24 años, muere un día determinado.
El procedimiento consiste en que, un día anterior a la muerte, una persona se presenta ante el futuro fallecido y le entrega el “
Ikigami” o comunicado de muerte avisando de que dispone de 24 horas de vida.
La incertidumbre que provoca la posibilidad de morir por la acción de la vacuna “infectada” produce una reacción en la personas que facilita la aceptación y seguimiento de leyes y normas. En definitiva, estas futuras muertes colaboran a que la sociedad sea consciente de lo valiosa que es la vida; los jóvenes crecen con la esperanza de no poseer la nanocápsula en su interior y eso les da fuerzas para vivir con ganas y aprovechar sus vidas.
Así, este manga es protagonizado por
Fujimoto, un funcionario encargado de entregar los
Ikigamis a sus respectivos dueños y así se irán aconteciendo diversas historias
El desarrollo del manga consiste en la narración de la vida de las personas que van a morir mediante la nanocápsula y, sobre todo, centrándose en sus últimos momentos de vida. Este argumento es muy enriquecedor a la hora de crear las historias de los individuos que van a morir y la reacción de los mismos. Algunos podrán aceptarlo, otros no, algunos tratarán de zanjar asuntos pendientes y, otros, querrán pasar sus últimos momentos junto a sus seres queridos.
Me ha encantado este manga, sobre todo, por la intriga y misterio que puede plantearnos la pregunta de qué haríamos si supiésemos que nos queda un día de vida. Cada uno de nosotros trataría de hacer algo que dependerá de las circunstancias y forma de pensar que tengamos. Por eso me gusta, porque a la vez de presentar una gran historia, posee una profunda reflexión filosófica.
Este manga está protagonizado por
Fujimoto, un funcionario encargado de entregar los
Ikigamis a sus respectivos dueños. Cada vez que
Fujimoto entrega un
Ikigami aumentan sus dudas sobre la moralidad de esta ley. Sin embargo, no se puede luchar contra esta ley, pues cualquier síntoma de oposición provoca que las autoridades pertinentes apliquen la nanocápsula a los que están disconformes con la misma.
Es una ley impuesta e injusta con la que se pretende conseguir el bienestar mediante el terror. Esto supone una profunda crítica a aspectos tan contradictorios como podría ser el hecho de llegar a la paz mediante guerras. Se pretende llegar a un mundo perfecto no es más que una ley inútil puesto que nunca dejarán de existir delincuentes y enfrentamientos de opiniones.
En mi opinión, me hubiera gustado mucho más que las muertes no fueran aleatorias, sino que se mataran a las personas que no cumplan la ley. Al fin y al cabo, si se está recurriendo al terror para que la gente cumpla las leyes, el argumento sería mejor si se acabara con la vida de los infractores. Aunque, claro, esto sería demasiado
Death Note como para publicarlo.
También podríamos comparar este manga con el argumento princip
al de Battle Royale, donde se aprueba una ley que pretende limpiar la sociedad de delicuentes juveniles. La aplicación de la ley consiste en elegir una clase al azar, de un instituto, y llevarlos a una isla desierta para que se maten entre ellos.