Libro: Tormenta de Espadas
Saga: Canción de Hielo y Fuego 3
Título original: A Storm of Swords
Autor: George R. R. Martin
Género: Fantasía épica
Editorial: Gigamesh
Año: 2000
Origen: EEUU
ISBN: 978-84-96208-08-7
Páginas: 1168
Puntuación: 9
Saga: Canción de Hielo y Fuego 3
Título original: A Storm of Swords
Autor: George R. R. Martin
Género: Fantasía épica
Editorial: Gigamesh
Año: 2000
Origen: EEUU
ISBN: 978-84-96208-08-7
Páginas: 1168
Puntuación: 9
Reseña:
Tercer libro de la saga de Canción de
Hielo y Fuego, una de las sagas de literatura fantástica que más ha dado
que hablar entre los aficionados en los últimos años. Sus adeptos crecen día
tras día, sobre todo, tras su adaptación a la serie televisiva con el título de
Juego de Tronos.
Dicha saga está ambientada en un
ficticio mundo medieval descrito al detalle, caracterizado por estaciones del
año muy longevas con inviernos y veranos que duran años; en principio, no
existe la magia aunque sí que se cree en diversos dioses, nuevos y antiguos, y
se cuentan leyendas en las que existieron dragones y otras criaturas.
Tal es la superstición de algunos, sobre todo de las personas más ancianas, que parte del continente está separado por un muro cubierto de hielo donde se aloja la Guardia de la Noche, formada por asesinos, violadores, personas desterradas y todo tipo de delincuentes a los que se les ha perdonado la vida, a cambio de pertenecer a este ejército tan singular, dedicado a vigilar cualquier movimiento enemigo, humano o no, mas allá del muro.
Pero la saga de Canción de Hielo y Fuego no sólo se centra en las sospechas de lo que pueda ocurrir tras el gran muro, de hecho, la labor que realizan ya no se valora como antes, pues comienza a pensarse que tras el muro no debe existir amenaza alguna, de lo cual se equivocan. Por otra parte, todo el continente está sufriendo una serie de conspiraciones políticas para acceder al reinado, con las consecuentes traiciones, secretos y asesinatos que puedan facilitar el camino al trono.
Como nos tiene acostumbrados el autor, George R.R. Martin, este tercer libro goza de un nivel del lenguaje bastante alto con un inmenso y variado elenco de personajes, a los que se les añade una nueva multitud que no hace más que añadir intrigas y nuevos bloques beligerantes.
La psique de los personajes evoluciona de una forma considerable y, a lo largo del libro, algunos incluso se plantean si se encuentran en el bando adecuado y si sus decisiones son acertadas. La incertidumbre entre buena parte de los personajes no hace más que aflorar conforme avanza la historia aunque hay otros que, firmes con sus propósitos y creencias, continúan su lucha con una voluntad infranqueable.
Los escenarios, las descripciones de los personajes, las mentes privilegiadas y acciones de algunos de ellos, el inmenso mundo al completo creado por este autor es simplemente una obra de arte y todo un alarde de imaginación que solo es la punta del iceberg de lo grandioso de esta saga. En Canción de Hielo y Fuego se muestra que no hay buenos ni malos, simplemente personas con intereses opuestos, que chocan y terminan en luchas, tragedias y desgracias.
Frente a la genialidad y brillantez de la obra, puede que el aspecto que menos nos haya gustado, de este libro, sea que su inicio nos haya resultado un tanto pesado. Por el contrario, acercándose a su final, sucede una serie de muertes y acontecimientos que nos dejaron literalmente pasmados, compensando con creces su inicial lentitud.
Gracias a Tormentas de Espadas, personajes que no terminaban de convencernos han sabido ganarse nuestra atención hasta el punto de esperar con fervor nuevos capítulos donde aparezcan; sin embargo, y por no spoilear, hay un personaje en nuestra opinión muy importante del que no se habla en todo el tercer libro (ni de refilón) y, aunque tampoco pensábamos que gozara de capítulos muy entretenidos, sí que nos interesábamos por su salud y bienestar después de lo ocurrido en Choque de Reyes.
Tras la lectura de Tormenta de Espadas, el libro que más nos ha gustado de los leídos de la saga continúa siendo Choque de Reyes, la segunda entrega, aunque este tercer libro se mantiene a la altura de Juego de Tronos y muchos aficionados opinan que es el mejor de todos. ¿Qué nos deparará George R. R. Martin en el cuarto libro, Festín de cuervos?
Tal es la superstición de algunos, sobre todo de las personas más ancianas, que parte del continente está separado por un muro cubierto de hielo donde se aloja la Guardia de la Noche, formada por asesinos, violadores, personas desterradas y todo tipo de delincuentes a los que se les ha perdonado la vida, a cambio de pertenecer a este ejército tan singular, dedicado a vigilar cualquier movimiento enemigo, humano o no, mas allá del muro.
Pero la saga de Canción de Hielo y Fuego no sólo se centra en las sospechas de lo que pueda ocurrir tras el gran muro, de hecho, la labor que realizan ya no se valora como antes, pues comienza a pensarse que tras el muro no debe existir amenaza alguna, de lo cual se equivocan. Por otra parte, todo el continente está sufriendo una serie de conspiraciones políticas para acceder al reinado, con las consecuentes traiciones, secretos y asesinatos que puedan facilitar el camino al trono.
Como nos tiene acostumbrados el autor, George R.R. Martin, este tercer libro goza de un nivel del lenguaje bastante alto con un inmenso y variado elenco de personajes, a los que se les añade una nueva multitud que no hace más que añadir intrigas y nuevos bloques beligerantes.
La psique de los personajes evoluciona de una forma considerable y, a lo largo del libro, algunos incluso se plantean si se encuentran en el bando adecuado y si sus decisiones son acertadas. La incertidumbre entre buena parte de los personajes no hace más que aflorar conforme avanza la historia aunque hay otros que, firmes con sus propósitos y creencias, continúan su lucha con una voluntad infranqueable.
Los escenarios, las descripciones de los personajes, las mentes privilegiadas y acciones de algunos de ellos, el inmenso mundo al completo creado por este autor es simplemente una obra de arte y todo un alarde de imaginación que solo es la punta del iceberg de lo grandioso de esta saga. En Canción de Hielo y Fuego se muestra que no hay buenos ni malos, simplemente personas con intereses opuestos, que chocan y terminan en luchas, tragedias y desgracias.
Frente a la genialidad y brillantez de la obra, puede que el aspecto que menos nos haya gustado, de este libro, sea que su inicio nos haya resultado un tanto pesado. Por el contrario, acercándose a su final, sucede una serie de muertes y acontecimientos que nos dejaron literalmente pasmados, compensando con creces su inicial lentitud.
Gracias a Tormentas de Espadas, personajes que no terminaban de convencernos han sabido ganarse nuestra atención hasta el punto de esperar con fervor nuevos capítulos donde aparezcan; sin embargo, y por no spoilear, hay un personaje en nuestra opinión muy importante del que no se habla en todo el tercer libro (ni de refilón) y, aunque tampoco pensábamos que gozara de capítulos muy entretenidos, sí que nos interesábamos por su salud y bienestar después de lo ocurrido en Choque de Reyes.
Tras la lectura de Tormenta de Espadas, el libro que más nos ha gustado de los leídos de la saga continúa siendo Choque de Reyes, la segunda entrega, aunque este tercer libro se mantiene a la altura de Juego de Tronos y muchos aficionados opinan que es el mejor de todos. ¿Qué nos deparará George R. R. Martin en el cuarto libro, Festín de cuervos?
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