Título original: Hôzuki
Autora: Aki Shimazaki
Autora: Aki Shimazaki
Páginas: 128
Puntuación: 6,5
Puntuación: 6,5
Primer Capítulo: Leer aquí
Reseña: Mitsuko es una mujer que regenta una librería de lance en Japón y, junto a su madre e hijo, viven una vida tranquila y apacible. Aunque el negocio le va bien, Mitsuko lleva una doble vida y esconde secretos que saldrán a la luz con la llegada de una clienta distinguida.
Hôzuki, la librería de Mitsuko es una obra sencilla y cotidiana que nos lleva a conocer la intimidad de una librera con un pasado oscuro. Una historia cargada de familiaridad y sentimientos con un trasfondo duro pero que, a su vez, invita a reflexionar sobre las decisiones que tomamos en la vida, el arrepentimiento y la redención.
Argumentalmente, este título oriental nos ofrece una historia muy simple y cotidiana pero que, conforme avanza, vamos viendo cómo la protagonista ha tenido que lidiar con sus remordimientos y criar sola a un niño sordo. Una historia que se desarrolla en la actualidad pero que va alternando con flashbacks vitales para comprender el libro a la perfección. En mi opinión, se trata de una obra de contenido muy liviano pero que te llega a sobrecoger por la carga emocional que desprende algunas situaciones que ha tenido que atravesar su protagonista. Un libro de belleza natural que nos muestra cómo nuestro lado maternal nos empuja a luchar por nuestros hijos y el amor incondicional que llegamos a profesarles.
Aunque Hôzuki es un libro corto, me ha sorprendido muy gratamente que contenga un trasfondo tan reflexivo. Por un lado, nos encontramos con Mitsuko como mujer y, por otro, como madre. Una dualidad que, en principio, no parece tener mucho sentido pero que, cuando vas conociendo su historia personal, te das cuenta de por qué la maternidad es tan importante para ella y, en cierta manera, está arrepentida de algunas decisiones que tomó en el pasado.
Uno de los aspectos más destacables de este libro son las referencias a los ideogramas japoneses que su protagonista continuamente menciona. Como lectora que no sabe japonés, me ha gustado comprobar que la polisemia está muy presente en los kanjis, siendo un aspecto que me habría parecido más interesante y didáctico si fuera estudiante del idioma.
Además, en Hôzuki, la librería de Mitsuko hay un fuerte apego por la religión, un enfoque que me ha resultado llamativo porque la madre de la protagonista es católica y no sabía que en el país del sol naciente se practicara dicha religión. No obstante, no es lo único que he aprendido de este título, ya que a parte de algunos kanjis, también he conocido otras palabras gracias al glosario de términos que incluye en sus páginas finales.
Narrado en primera persona por Mitsuko, nos encontramos con un estilo sosegado y sereno que resulta muy acogedor. Un libro corto de lectura muy sencilla que desprende una belleza inusitada. Efectivamente, uno de los rasgos que más me ha gustado de este libro es su escritura tan evocadora y tranquila, por lo que me encantaría poder leer más obras de Aki Shimazaki.
En definitiva, Hôzuki, la librería de Mitsuko es un libro que desprende serenidad, ternura y afecto. Un libro que te transmite muchísima paz por su elegancia, familiaridad y sutileza. Por ello, si te gustan los relatos cortos y el estilo oriental, te recomendamos esta íntima historia por su trasfondo y sencillez.



