Título original: Scythe
Saga: Arc of a Scythe #1
Autor: Neal Shusterman
Traducción: Pilar Ramírez Tello
Género: Distopía, ficción, juvenil
Editorial: Nocturna (octubre 2017)
Año: 2016
Origen: EEUU
ISBN: 978-84-16858-24-8
Páginas: 527
Puntuación: 9,5
Reseña: En un futuro distópico, los avances nos permiten vivir hasta la eternidad e incluso recuperar nuestros cuerpos tras la muerte. Una vida tan extensa supone un grave problema de superpoblación y, por ello, una serie de personas, los segadores, se encargan de establecer punto final a la vida de a quienes seleccionan para su criba. Rowan y Citra son dos jóvenes que tras un curioso encuentro con un segador, acaban siendo elegidos como aspirantes a segadores. Ninguno de los jóvenes pretendía ejercer la profesión, es cruel e injusta, pero muy pronto su mentor les mostrará la filosofía y necesidad de la muerte para sostener el sistema.
El desarrollo del libro consiste en el entrenamiento que reciben Citra y Rowan para presentarse a una prueba que los corone como segadores, pero su aprendizaje no será tan sencillo como estudiar. Se preparan para suplantar a la muerte y serán adiestrados en la lucha, uso de armas, venenos y asistirán a la criba de personas. En base a lo anterior, seremos partícipes del lado más doloroso de los segadores y comprobaremos de primera mano el daño que su trabajo provoca en su vertiente humana. Introducirnos en la vida de los segadores abre la brecha argumental de las limitaciones que supondrán para los novicios, pues además de las cribas (matar) que realizarán, estarán destinados a una vida solitaria, sin lujos, parejas ni hijos.
Como podéis deducir, la ambientación de Siega es maravillosa y de lo más original; tanto, que se trata de una distopía dentro de una utopía en sentido estricto, sin caras ocultas. Gracias a unos nanobots, los cuerpos humanos ya no conocen enfermedades ni emociones que puedan perjudicar nuestra salud. Envejecen, pero como su vida es ilimitada, cuando lo deseen reinician su contador y sus cuerpos regresan a la edad que prefieran, sin suponer un retroceso para su mente. Además de los avances relacionados con la salud en general, también destaca el Nimbo, una inteligencia artificial que conecta a todos los habitantes y vela por ellos. Bajo la tutela del Nimbo no existe el hambre, ni la pobreza y, además, mantiene a raya la delincuencia, se encarga del orden social, aconseja a sus usuarios y les ofrece lo que desean sin cometer injusticias. En mi opinión, este núcleo utópico puede estar inspirado en los ideales del sistema económico comunista, llevado a la práctica con éxito bajo el contexto de este libro. Pero en Siega no hay cabida para esta sociedad perfecta y son los propios segadores, con sus actos, quienes la corrompen.
Llegados a este punto, veo conveniente resaltar el papel que juegan los segadores pues, a lo largo del libro, aparecerán dos tipos bien diferenciados. Por una parte están los más tradicionales, de la vieja escuela, que se encargan de poner fin a la vida de las personas según unos patrones estadísticos de mortalidad o por intuir que alguien necesite morir. Dicho de otra manera, los segadores de la vieja escuela sustituyen lo mejor posible a la muerte, aunque tratando de seguir un criterio lógico y una combinación entre compasión y pasión por su trabajo. Por otra parte se encuentran los nuevos segadores con sus ideas innovadoras y polémicas, y su narcótica euforia propia de sentirse dioses les acarrearán grandes problemas al gremio y a la sociedad en su conjunto. En mi opinión, esta controversia entre segadores supone una crítica a la humanidad, pues estoy convencido que aun viviendo en una utopía, con tan solo otorgar poder a un grupo de personas, la utopía puede revertirse.
Aunque hablamos de un libro que supera las quinientas páginas, está dividido en capítulos muy cortos que invitan a su lectura. Tras cada uno, hallaremos una página totalmente negra con la fuente en blanco, correspondiente a un extracto de los diarios de los segadores. En ellos, el autor aprovecha para enfatizar el trasfondo filosófico de su obra porque no debemos olvidar que, en Siega, la muerte no es un hecho, sino que está encarnada por una serie de personas con sus puntos de vista, sentimientos, virtudes y defectos que llamarán a la reflexión sobre el lado más humano de la muerte. No es la primera vez que surgen obras en las que un humano adopta el papel de la muerte y los primeros que me vienen a la cabeza son los mangas Death Note e Ikigami, siendo este último título más cercano Siega en cuanto a la filosofía humana y presión que supone tanto para quien otorga la muerte como para quien la recibe pero, al tratarse de un libro, Siega es una obra mucho más profunda y estremecedora.
Neal Shusterman recurre a una narración en tercera persona, alternando entre los puntos de vista de sus protagonistas, Citra y Rowan. Aunque está catalogado como literatura juvenil, os aclaro que su nivel del lenguaje es excelente y hará las delicias de lectores de cualquier género literario. Además, la construcción de su argumento es ejemplar, por ser muy dinámico y ofrecer constantes giros inesperados que mantienen intrigados a sus lectores hasta el final.
La verdad es que no tengo mucho que objetar sobre Siega, solo me gustaría comentar que debido a los increíbles avances tecnológicos mencionados, he echado de menos más presencia del uso de la tecnología por parte de los protagonistas, pues tan solo utilizan ordenadores para conectarse a Nimbo (que también sustituye a lo que conocemos por Internet, pero de una forma mucho más amplia) y un móvil como medio de comunicación aparece tan sólo en una ocasión. Mi mayor crítica argumental sobre Siega, y tampoco hay que entenderlo como un factor negativo, es que si Nimbo se encarga de que todo sea perfecto, también podría establecer medidas para evitar una población masiva como, por ejemplo, limitar el número de descendencia.
Siega es una lectura obligada que gustará a todos sus lectores. Cuando pensaba que la literatura juvenil no tenía nada que ofrecerme y que tal vez no era mi género, apareció Siega para demostrarme el poder de un buen libro con independencia del género y estilos. Su argumento es increíble e interesante, manteniendo su nivel de principio a fin e hilvanado con maestría, dotado de un buen nivel de lenguaje invita a la reflexión, gracias a la vertiente filosófica que alberga sus páginas.
Otros títulos del autor:
- Desconexión (Saga Desconexión, libro 1)
Otros títulos del autor:
- Desconexión (Saga Desconexión, libro 1)
