El final del verano no sólo nos
trae la vuelta al cole sino que, además, es la época ideal para el lanzamiento
de coleccionables por fascículos. Abanicos, barcos, casitas de muñecas, libros,
cómics y otras colecciones exclusivas son promocionadas bajo un módico precio
para captar la atención de sus clientes potenciales. Pero, ¿Hasta qué punto
merece la pena comprar colecciones?
En nuestro caso, confesamos que
hemos comprado varias colecciones por fascículos: anime de
Ranma ½ en dvd de
RBA,
anime de
Rurouni Kenshin de
Salvat,
Literatura Fantástica de
Planeta deAgostini,
Sagas Épicas de
Altaya y biblioteca
Anne Rice de
Planeta deAgostini. Con algunas de estas colecciones estamos más
satisfechos que con otras, por ello queremos compartir nuestra experiencia y comentaros
las ventajas e inconvenientes de este tipo de productos.
Coste Total. En primer lugar, hemos de ser conscientes que empezar
una colección de un número elevado de fascículos supone una inversión
considerable, así que no hay que dejarse engañar por los precios tan económicos
de sus primeras entregas, ya que son para captar clientes y tratar de
engancharlos. Ante tal situación, lo ideal sería calcular el coste total de la
colección completa y, de esta forma, valorar si es rentable o no su adquisición.
Exclusividad. En muchas ocasiones podemos encontrar colecciones
exclusivas que difícilmente pueden encontrarse en las tiendas y, mucho menos, a
un precio tan económico. Sin embargo, este aspecto puede suponer un arma de
doble filo ya que, en el caso de los libros, muchas veces nos topamos con
entregas que pertenecen a sagas abiertas que nunca podrás completar con la
misma edición del coleccionable.
En nuestro caso, tuvimos ese
problema con Sagas Épicas, donde pudimos completar la colección con la inclusión
de los libros de La Rueda del Tiempo sin que esta saga hubiera
terminado, teniendo que comprar los libros restantes en otro formato y
directamente en la librería. Precisamente por este motivo, decidimos no empezar
un par de colecciones de fantasía y romántica que lanzaron hace algún tiempo, pues
contenían series abiertas.
Calidad. La relación calidad precio es otro de los factores a tener
en cuenta. Hay colecciones que incluyen piezas especiales o, en el caso de los
libros, ediciones exclusivas con tapa dura. Un ejemplo de ello es la colección
de Literatura Fantástica, por la que adquirimos libros con una edición de lujo
y a muy buen precio.
Fascículos. Una vez suscrito a la colección, puede que algunos de
los fascículos no sea de gran interés por el comprador. Concretamente, en el
caso de los libros, podemos encontrarnos con sagas menos interesantes o de
relleno que acabas adquiriendo por obligación. En nuestro caso, tenemos libros como
Interregno de la saga
Dragonlance que no nos llamaba especialmente
la atención, pero que al venir en el coleccionable no tuvimos más remedio que
comprarlo. También existe la posibilidad de no adquirir dichos fascículos en el
momento de la suscripción, pero entonces, la colección estaría incompleta.
Ediciones alternativas Otro de los factores a tener en cuenta son las
ediciones alternativas que puedan surgir en el mercado de ese producto.
Inicialmente, el lanzamiento de una colección puede ser una buena oportunidad
de acceder a un producto que, hasta el momento, difícilmente podía encontrarse
en tiendas. Sin embargo, cuando este producto suscita cierto interés, el propio
mercado actúa tratando de ofrecerte algo mejor. El mejor ejemplo fue el que
vivimos con la colección en DVD de Ranma
½ editada por RBA, la cual engullíamos
con cada entrega y la recordamos con mucha ilusión. Pese a lo anterior, al poco
tiempo, Jonu Media reeditó la serie en un formato más compacto, más fiel a la
versión japonesa, y con la opción de ver el anime en japonés subtitulado al
castellano.
En contra de lo anterior el
resurgir de la literatura vampírica, fomentada por el fenómeno
Crepúsculo, propició la edición por
parte de
Planeta de la colección de
libros de
Anne Rice y, aunque no
tardaron en ser editados a un formato más económico por
Ediciones B, no fueron capaces de superar la calidad del formato
ofrecido por
Planeta.
Como conclusión, nuestra
recomendación para aquellos que alberguen dudas sobre adquirir o no una
colección, es que lo piensen detenidamente antes de lanzarse a la compra. Se
debe de tener en cuenta el desembolso total hasta completar el último
fascículo, valorar si todo lo incluido merece la pena y si contiene demasiados
artículos prescindibles. En definitiva, la mayoría de colecciones no merecen la
pena, pero si en su conjunto resulta tener un contenido exclusivo, económico y
de sumo interés para el comprador pues entonces es lógico embarcarse en esa
aventura.
De cara a esta nueva
temporada,
nos hemos visto tentados a
empezar una colección de
Literatura Fantástica y Ciencia
ficción de RBA, pero al final hemos desistido, principalmente por la
economía, pero también porque no conocemos a fondo ninguno de los títulos ni
tampoco sabemos con exactitud cuántos fascículos formarán la colección.
Y vosotros ¿qué pensáis de los
coleccionables? ¿Alguna vez habéis comprado alguno? ¿Creéis que nadie termina las colecciones y sólo se quedan con los primeros fascículos? ¿Pensáis que son más
económicos y exclusivos? ¿Cuáles os gustaría comprar? ¿Los coleccionables ya no
están de moda?