
El éxito de los mangas no solo se rentabiliza a través de su formato papel o televisivo, sino que también hacen provecho de su imagen para inmortalizar a los personajes más queridos u odiados en forma de merchandising, ya sea a través de figuras, peluches, tazas, chapas, camisetas, cartas, etc.
Nosotros, los otakus, somos conscientes de la barbaridad de merchandising que circula en Japón. Y, seguramente, más de uno se ha vuelto loco contemplando las maravillosas figuras que nos muestran a la perfección cada detalle de los personajes manga o de videojuegos a los que representan.
Obviamente, nosotros también hemos caído en la tentación de comprar figuras y merchandising variado de mangas, animes y videojuegos. Las razones son evidentes, pues nos encanta tener productos con la imagen de nuestros personajes favoritos, aunque hemos de confesar que las figuras, en sentido amplio, son el tipo de merchandising que más consumimos.
Por lo anterior, en este artículo de reflexión nos vamos a centrar principalmente en las figuras de personajes basados en mangas. Muchas de las representaciones de figuras manganimes son fieles al personaje original, de modo que plasman a la perfección tanto el rostro facial, como el cuerpo o los pequeños detalles de su vestuario, colores e incluso posturas. Así, para los fans de estos personajes es una delicia conseguir estas figuras ya sea por deleite propio o por puro coleccionismo.
Sin embargo, existen grandes inconvenientes a la hora de comprar figuras, destacando la dificultad de encontrar el producto, pues buena parte de los mismos suelen tratarse de importaciones y, por lo tanto, escasos. Además, esta escasez suele traducirse en un incremento considerable del precio, de lo cual se aprovechan los vendedores.
Otro de los factores importantes a la hora de adquirir una figurita u objeto de merchandising es el espacio del que disponemos. Al igual que nos ocurre con los libros y mangas, llega un momento en el que nos quedamos sin espacio en nuestra estantería. El espacio disponible es un factor primordial a la hora de comprar una figura pues, de hecho, la compramos para lucirla y colocarla en un lugar privilegiado de nuestra estantería.
Por lo tanto, sin espacio disponible no se puede comprar una figura, caso que no tiene porqué darse con los mangas y libros ya que éstos puedes comprarlos aunque carezcas de espacio, pues su fin inicial es el de ser leído y, acto seguido, si no tenemos espacio podemos venderlo o guardarlo en cajas, por mucho que nos duela.
Por lo explicado anteriormente, aunque al principio comprábamos mucho merchandising, en la actualidad nos hemos vuelto más selectivos a la hora de adquirir figuras. El motivo principal es porque nos hemos quedado sin espacio, además de que también preferimos dedicar nuestros ahorros a comprar otros productos como mangas, libros o videojuegos.
Tras esta breve aclaración sobre nuestra evolución en las compras de merchandising, nos gustaría saber vuestra opinión al respecto y, para ello, dejamos en debate las siguientes preguntas: ¿compráis mucho merchandising? ¿os resulta difícil encontrar lo que buscáis? ¿tenéis problemas de espacio? y, muy importante, ¿habéis encontrado alguna solución al problema de espacio?.