Libro: La lección de August
Título original: Wonder
Autora: R.J. Palacio
Género: Drama, juvenil
Editorial española: Nube de Tinta (2012)
Año: 2012
Origen: EEUU
ISBN: 978-8-4155-9402-4
Páginas: 416
Puntuación: 9,5
Reseña: August es un niño
de diez años que nació con una enfermedad encéfalo facial, por la que los
médicos le diagnosticaron pocos días de vida. Afortunadamente, August sobrevivió y, después de haber
pasado por multitud de operaciones, en la actualidad se encuentra mejor de la
enfermedad que padece aunque, físicamente, su rostro no es nada agraciado.
Debido a las continuas
operaciones, August ha pasado mucho
tiempo en los hospitales y siempre ha sido un niño enfermizo; por ello, sus padres
decidieron que éste no fuera al colegio. Aunque la madre de August se ha encargado de su educación, a
sus diez años de edad, ha llegado la hora de que nuestro protagonista asista al
colegio y empiece a integrarse con los demás niños de su edad; sin duda, una
decisión que cambiará la vida de August.
La lección de August es un libro que nos ha impresionado desde sus
primeras páginas por el efecto tan desgarrador que su protagonista ha producido
en nosotros. Leer sobre la desgracia que le ha tocado vivir a un niño en su más
temprana edad ha sido estremecedor. Sentir cómo se entremezclan ternura,
compasión y rabia ha hecho que nos encariñemos con este niño de aspecto
horrible. Su triste historia nos ha provocado muchas emociones como sentir la
necesidad de abrazar a August en las situaciones
más duras para mostrarle nuestro apoyo incondicional o, simplemente,
acompañarlo en sus momentos de felicidad.
La trama principal gira en torno
al primer curso escolar de August. Un
año que, como se intuye, no será nada fácil por su aspecto físico. Un proceso
de integración que será duro porque August
es un niño que siempre ha estado sobreprotegido por su familia y, ahora,
tendrá que enfrentarse solo a una sociedad que no deja pasar por alto a las
personas diferentes.
La Lección de August nos hace reflexionar sobre muchos aspectos
humanos, ya que es una historia de superación, aceptación, integración y
moralidad. Una historia que toma como ejemplo la malformación de August pero que podríamos extrapolar a
cualquier otra persona que, lamentablemente, se aleje de los cánones de belleza
establecidos. Bajo la rutina diaria del protagonista, este libro de argumento sencillo arroja tantos mensajes morales que
efectivamente, acaba haciendo apología a su título, dándonos una lección de
vida.
Una de las peculiaridades de este
libro es que está narrado en primera persona y se va alternando el punto de
vista de diferentes personajes. Obviamente, el principal es August, aunque también toman el papel de
narradores su hermana Via, su amigo Jack, Justin, Summer y Miranda. Un estilo muy original ya que
la historia está narrada en orden cronológico y, además, el cambio de punto de
vista nos acerca irremediablemente al interior de cada personaje, sus
inquietudes y su visión particular sobre la situación de August.
En cuanto a los personajes,
además de quedarnos encandilados por la belleza interior de August, también hemos disfrutado de su
familia. Aunque August es el
protagonista indiscutible, las personas que lo rodean también sufren las
consecuencias de su enfermedad. Por ello, nos conmueve cómo, tanto los padres
como la hermana de August,
sobrellevan con tanta fortaleza y dignidad las humillaciones, la enfermedad y
el amor que le profesan a su ser querido. Un trato que a veces puede llegar a
mostrar un August demasiado mimado, por
la sobreprotección de sus padres y la actitud del propio personaje pero que, a
medida que avanza la historia, iremos viendo cómo todo ese afecto y atención
finalmente le ayudan a madurar.
Via y Jack también son
personajes muy interesantes por las relaciones tan reales que tienen con August. A través de ellos, podremos
conocer de primera mano cómo se relaciona August
con otras personas y cuál es la visión que tienen los demás.
La lección de August es un libro que irradia sentimientos en sus
páginas, estremece al lector por la impotencia que desprenden ciertas
situaciones y la felicidad que aportan otras escenas cargadas de cariño y
amistad. Concluimos que es una lectura imprescindible que, pese a su sencillez
argumental, sus lectores recordarán con cariño durante mucho tiempo y siempre
guardarán un poco de August en un
rinconcito de su corazón.
