Juego de mesa: Magic: The Gathering
Género: Estrategia, cartas
Jugadores: 2 o más.
Año: 1993
Creador: Richard Garfield
Comercializa: Wizards of the Coast
Duración: 30 min. aprox
Puntuación: 7
Reseña: En el archiconocido juego de las cartas Magic, cada jugador encarna a un mago que tendrá el objetivo de eliminar al resto de jugadores, los cuales también serán otros magos. Cada jugador comenzará con veinte puntos de vidas de forma que, si su contador llega a cero o menos vidas, pierde el juego.
Para el desarrollo de esta batalla, cada mago tendrá un mazo de cartas compuesto por todo tipo hechizos. Estos mazos pueden representar a uno de las fuentes de energía para los magos; así, los mazos pueden ser rojos, los cuales extraen su poder de las montañas, verdes, del bosque, azul, del agua, negro, de los pantanos y blanco de las llanuras.
Cada tipo de magia requiere una forma de juego distinta. El principal poder de las barajas verdes se centra en el crecimiento brutal con feroces invocaciones de criaturas. Las barajas blancas, en la combinación de la protección y ataques con la recuperación de vidas. La fuente de poder negra, es la destrucción en su estado puro, a un jugador de magia negra no debe importarle incluso perder sus propias vidas si ello le acerca al éxito de la batalla. Una baraja de poder procedente de montañas aporta criaturas con ataques rápidos y la posibilidad de realizar hechizos muy dañinos a sus adversarios. Por último, los mazos azules, a nuestro parecer, son los más molestos para los enemigos, pues centran su poder en hechizos y contrahechizos que pueden girar las tornas del juego en cualquier momento, anular invocaciones e incluso hacer que sus oponentes descarten las mejores cartas de su mano.Pese a lo anterior, es bastante frecuente ver juegos de cartas diseñados con dos colores e incluso tres. Lo cual, en nuestra opinión, incrementa un poco la dificultad del lanzamiento de hechizos, pues para algunos se requerirá un mínimo de manas de un determinado color y, como en todo juego de cartas, el azar siempre está presente. No obstante, también se pueden adquirir cartas específicas para combinaciones de colores y, por lo normal, merecen bastante la pena.
Las reglas del juego son algo complejas y, si bien es sencillo iniciarse, la mejor forma de aprender es junto a jugadores experimentados pues hay muchas cartas que tienen reglas específicas y, pese a que lo indiquen, frecuentemente podemos interpretarlas de forma errónea.
Sin entrar en mucho detalle, cada jugador empieza con una mano de cartas e irá robando una por turno. En cada turno podrán jugar una fuente de maná y, a medida que pasan los turnos y gracias al maná que hayan jugado, podrán ejecutar hechizos cada vez más poderosos. Debido a lo anterior y a la aleatoriedad presente en una baraja de cartas, el juego Magic: The Gathering ofrece geniales partidas en las que cualquier jugador puede terminar victorioso.
Este juego de cartas lo hemos visto desde pequeños con gran admiración y, de hecho, nos iniciamos bastante en el mundillo acaparando una pequeña colección de cartas. Sin embargo, con el tiempo te das cuenta de que pasan los años y van lanzando todo tipo de cartas, algunas muy poderosas, y todas se pueden adquirir por separado.
Lamentablemente, Magic: The Gathering es un juego que se encuentra podrido por dentro al consistir, básicamente en un duelo económico en el que cuanto más inviertas en tu baraja, mayores posibilidades tendrás de ganar. Con lo mencionado, en buena parte de las partidas puede perderse el atractivo del ingenio y perspicacia que pueda tener un jugador al diseñar su mazo y exhibirlo sobre la mesa en una partida.
Por lo anterior, es un juego que recomendamos bastante a la gente pero principalmente para partidas privadas pues, si decides jugar con otras personas, lo más probable es que acabes gastando muchísimo dinero en tu colección para, finalmente, caer en la cuenta de que no tienes nada. Una verdadera lástima.




