Libro: Orgullo y prejuicio
Título original: Pride and prejudice
Autora: Jane Austen
Traducción: José Luis López Muñoz
Ilustrador: Hugh Thompson
Género: Clásicos, narrativa
Editorial: Alianza (abril 2017)
Año: 1813
Origen: Londres
ISBN: 978-84-9104-726-1
Páginas: 584
Nota: 7
Reseña: Esta es una edición conmemorativa del centenario de la autora con ilustraciones que realizó Hugh Thomson en 1894. La novela nos cuenta la historia de cómo la familia Bennet, ante la llegada de su vecino el adinerado Bingley, intenta estrechar lazos para ver si se interesa por alguna de sus hijas.
Orgullo y prejuicio es un clásico muy inteligente en el que se muestra cómo era la sociedad a principios del siglo XIX, haciendo especial hincapié en los matrimonios por conveniencia y en los roles de la mujer. La trama principal gira en torno a la familia Bennet y, más concretamente, se centra en Lizzy, una mujer independiente y con plena libertad de expresión a la que no le importa quedarse soltera si no encuentra el amor, pues casarse por interés no entra en sus planes.
En cuanto a historia, Orgullo y prejuicio es un libro que nos invita a conocer las costumbres de la época y resalta cómo las mujeres tenían que buscar marido para asegurarse un buen futuro. La trama se centra en la vida social de las hermanas Bennet para buscar pareja, ya que sus padres no pueden dejarles una buena herencia. De esta forma, veremos cómo asisten a fiestas, disfrutan del tiempo al aire libre, toman el té o viajan. En ese sentido, es un libro en el que hay mucha actividad e interactúan con su círculo más cercano, pero realmente es una novela en la que tampoco hay muchos enredos y la dinámica es muy cotidiana. Lo que sí me ha molestado es el machismo que se respira, pues continuamente se hace referencia a las cualidades que debe tener una mujer y cómo debe comportarse. Afortunadamente, es una novela donde se critican esos comportamientos de la época y, en ese aspecto, me ha encantado la visión de Jane Austen.
Orgullo y Prejuicio es una novela romántica y, a grandes rasgos, me han gustado las distintas relaciones que se abordan, pero son muy lights en cuanto a contactos. Comprendo perfectamente la época y la naturaleza de las relaciones, pero la verdad es que una historia de amor donde no hay roce, ni tan siquiera un beso, me parece un poco insípida.
En adición, es una novela muy familiar en la que somos partícipes de la unión tan cercana que existe entre las hermanas y el respeto que tienen por sus progenitores. Los lazos de amistad también son muy relevantes y contiene vínculos muy estrechos, aunque lo que realmente predominan son las relaciones de conveniencia. Precisamente, este último punto es lo que más me desquiciaba de la época, pues hay personajes que son muy falsos y convenidos, pero como contraposición, también tenemos personajes nobles, leales y con buenos sentimientos.
En referencia a los personajes, indudablemente mis favoritos son el señor Darcy y Lizzy porque conforman una pareja icónica. Sus conversaciones sarcásticas tan inteligentes me han dibujado más de una sonrisa, porque no sólo se lanzan indirectas e intercambian opiniones divertidas, sino que además tiene una forma muy peculiar de criticar la sociedad de la época, el papel que desempeña la mujer y las costumbres elitistas. De forma individual, Lizzy es una mujer con pensamientos adelantados a su época y muy valiente por expresar lo que piensa, pese a no estar bien visto. Por ello, considero que es un personaje que llama la atención, ya que es visceral y no se conforma con los convencionalismos. Darcy también me ha encantado desde el principio, ya que es enigmático y, aunque tenga apariencia de egocéntrico, siempre me dio muy buenas vibraciones. Más tarde, vamos viendo que es un personaje con múltiples capas que acaba enamorando por sus principios y personalidad. En general, todos los personajes están muy bien definidos y, aunque Collins y la señora Bennet no me caían nada bien, pienso que son fundamentales porque cumplen su misión, al igual que el señor Bennet, Jane, Bingley, Lydia y Whickam.
Una de mis preocupaciones con este clásico era la narrativa y me ha sorprendido muy gratamente porque la lectura es muy ágil, tiene un vocabulario asequible y su estilo es muy directo. Es cierto que hay partes en algunas conversaciones que he tenido que releerlas, especialmente en las cartas, porque me perdía con tanta ironía, pero en general se lee bastante bien. Además, me ha encantado la escritura de Jane Austen porque es muy inteligente, tiene visión feminista y una capacidad de crítica muy interesante y atrevida para la época en la que vivió.
En definitiva, Orgullo y prejuicio es un clásico muy inteligente por lo que esconden sus palabras. Una historia romántica con una pareja maravillosa que conquista por sus diálogos sarcásticos y la frescura de una protagonista sin pelos en la lengua.

