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lunes, agosto 3

Jane Eyre

lunes, agosto 3
Libro: Jane Eyre
Título original: Jane Eyre
Autora: Charlotte Brontë
Traducción: Alejandro Pareja Rodríguez
Ilustrado: Holley Jolley
Género: Clásicos ilustrados
Editorial española: Editorial alma (marzo 2019)
Año: 1847
Origen: Reino Unido
ISBN: 9788417430320
Páginas: 592
Puntuación: 7,5
Reseña: Cuando Jane Eyre se queda huérfana , su tío Reed se hace cargo de su tutela. No obstante, al morir su tío, éste le hace prometer a su esposa que debe cuidar de su sobrina. De esta forma, la señora Reed tendrá que encargarse de nuestra protagonista y lo hará de la manera más cruel y humillante. Por fortuna, Jane Eyre es una niña con carácter y logrará enfrentarse a las injusticias que se le presentan, convirtiéndose en una mujer fuerte y forjándose un futuro independiente.

Uno de mis retos personales atemporales es leer clásicos. Reconozco que me cuesta bastante porque la mayoría suelen ser muy descriptivos y tienen un ritmo más lento de lo que a mí me gusta. Sin embargo, pienso que debo dejar a un lado mis reticencias y lanzarme con ellos porque quizás me estoy perdiendo grandes historias, son cultura universal y siempre aprendo muchas cosas de la época que me parecen muy interesantes. Con Jane Eyre no sólo he descubierto una gran historia, sino también un personaje brillante y difícil de olvidar. 

Argumentalmente, se trata de una novela que nos cuenta la vida de Jane Eyre desde su más tierna infancia. Una niña que vive en un orfanato y acaba convirtiéndose en institutriz. Sin duda alguna, una historia que destaca por la personalidad de su protagonista, cómo se va enfrentando a las injusticias de su infancia y luego se hace hueco como institutriz en una casa donde encontrará el amor. Aunque su infancia es importante para conocer sus inicios, debo admitir que me ha gustado más su etapa como institutriz porque es cuando ocurren más acontecimientos interesantes y podemos disfrutar de esta mujer tan admirable y con grandes valores.

En cuanto a personajes, sin duda alguna el diamante en bruto de este clásico es su protagonista. Me han encantado su personalidad, inteligencia, rebeldía y forma de ser. Por otro lado, tenemos al señor Rochester con el que se inicia una relación que me ha mantenido muy expectante.

Narrado bajo el punto de vista de Jane Eyre, he disfrutado de su narrativa porque he conseguido empatizar con su protagonista y, sobre todo, me ha encantado las críticas sociales y el toque feminista que aporta la autora. No obstante, también debo admitir que me ha parecido un libro pausado por las descripciones y el ritmo de la historia.

La edición de Editorial Alma es un incentivo muy gratificante para aquellos que les cueste leer clásicos, ya que su formato es una auténtica gozada por la portada tan bonita, elegante encuadernación en tapa dura y punto de lectura de tela. Además, es un libro ilustrado con dibujos representativos de las escenas más relevantes y vienen a color en tonos amarillos y rojos.

En definitiva, Jane Eyre es un must read dentro de los clásicos, ya que su protagonista es una mujer, fuerte y con principios, adelantada a su tiempo. Una novela encantadora y con una historia para recordar.

martes, abril 21

Orgullo y prejuicio

martes, abril 21

Libro: Orgullo y prejuicio
Título original: Pride and prejudice
Autora: Jane Austen
Traducción: José Luis López Muñoz
Ilustrador: Hugh Thompson
Género: Clásicos, narrativa
Editorial: Alianza (abril 2017)
Año: 1813
Origen: Londres
ISBN: 978-84-9104-726-1
Páginas: 584
Nota: 7
Reseña: Esta es una edición conmemorativa del centenario de la autora con ilustraciones que realizó Hugh Thomson en 1894. La novela nos cuenta la historia de cómo la familia Bennet, ante la llegada de su vecino el adinerado Bingley, intenta estrechar lazos para ver si se interesa por alguna de sus hijas.

Orgullo y prejuicio es un clásico muy inteligente en el que se muestra cómo era la sociedad a principios del siglo XIX, haciendo especial hincapié en los matrimonios por conveniencia y en los roles de la mujer. La trama principal gira en torno a la familia Bennet y, más concretamente, se centra en Lizzy, una mujer independiente y con plena libertad de expresión a la que no le importa quedarse soltera si no encuentra el amor, pues casarse por interés no entra en sus planes.

En cuanto a historia, Orgullo y prejuicio es un libro que nos invita a conocer las costumbres de la época y resalta cómo las mujeres tenían que buscar marido para asegurarse un buen futuro. La trama se centra en la vida social de las hermanas Bennet para buscar pareja, ya que sus padres no pueden dejarles una buena herencia. De esta forma, veremos cómo asisten a fiestas, disfrutan del tiempo al aire libre, toman el té o viajan. En ese sentido, es un libro en el que hay mucha actividad e interactúan con su círculo más cercano, pero realmente es una novela en la que tampoco hay muchos enredos y la dinámica es muy cotidiana. Lo que sí me ha molestado es el machismo que se respira, pues continuamente se hace referencia a las cualidades que debe tener una mujer y cómo debe comportarse. Afortunadamente, es una novela donde se critican esos comportamientos de la época y, en ese aspecto, me ha encantado la visión de Jane Austen.

Orgullo y Prejuicio es una novela romántica y, a grandes rasgos, me han gustado las distintas relaciones que se abordan, pero son muy lights en cuanto a contactos. Comprendo perfectamente la época y la naturaleza de las relaciones, pero la verdad es que una historia de amor donde no hay roce, ni tan siquiera un beso, me parece un poco insípida. 

En adición, es una novela muy familiar en la que somos partícipes de la unión tan cercana que existe entre las hermanas y el respeto que tienen por sus progenitores. Los lazos de amistad también son muy relevantes y contiene vínculos muy estrechos, aunque lo que realmente predominan son las relaciones de conveniencia. Precisamente, este último punto es lo que más me desquiciaba de la época, pues hay personajes que son muy falsos y convenidos, pero como contraposición, también tenemos personajes nobles, leales y con buenos sentimientos.

En referencia a los personajes, indudablemente mis favoritos son el señor Darcy y Lizzy porque conforman una pareja icónica. Sus conversaciones sarcásticas tan inteligentes me han dibujado más de una sonrisa, porque no sólo se lanzan indirectas e intercambian opiniones divertidas, sino que además tiene una forma muy peculiar de criticar la sociedad de la época, el papel que desempeña la mujer y las costumbres elitistas. De forma individual, Lizzy es una mujer con pensamientos adelantados a su época y muy valiente por expresar lo que piensa, pese a no estar bien visto. Por ello, considero que es un personaje que llama la atención, ya que es visceral y no se conforma con los convencionalismos. Darcy también me ha encantado desde el principio, ya que es enigmático y, aunque tenga apariencia de egocéntrico, siempre me dio muy buenas vibraciones. Más tarde, vamos viendo que es un personaje con múltiples capas que acaba enamorando por sus principios y personalidad. En general, todos los personajes están muy bien definidos y, aunque Collins y la señora Bennet no me caían nada bien, pienso que son fundamentales porque cumplen su misión, al igual que el señor Bennet, Jane, Bingley, Lydia y Whickam.

Una de mis preocupaciones con este clásico era la narrativa y me ha sorprendido muy gratamente porque la lectura es muy ágil, tiene un vocabulario asequible y su estilo es muy directo. Es cierto que hay partes en algunas conversaciones que he tenido que releerlas, especialmente en las cartas, porque me perdía con tanta ironía, pero en general se lee bastante bien. Además, me ha encantado la escritura de Jane Austen porque es muy inteligente, tiene visión feminista y una capacidad de crítica muy interesante y atrevida para la época en la que vivió. 

En definitiva, Orgullo y prejuicio es un clásico muy inteligente por lo que esconden sus palabras. Una historia romántica con una pareja maravillosa que conquista por sus diálogos sarcásticos y la frescura de una protagonista sin pelos en la lengua.

jueves, agosto 8

Mujercitas

jueves, agosto 8

Libro: Mujercitas
Título original: Little Women
Autora: Louisa May Alcott
Traducción: Gloria Méndez Seijido
Género: Clásicos, juvenil
Editorial: Alianza (junio 2019)
Año: 1868
Origen: EEUU
ISBN: 978-84-9181-575-4
Páginas: 752
Nota:  6
Reseña: Ambientada en la guerra de Secesión, Mujercitas nos cuenta la historia de una familia compuesta por cuatro hermanas que permanecen en casa con su madre, mientras su padre se marcha a la guerra. Meg, Jo, Beth y Amy son cuatro adolescentes que viven las vicisitudes de la guerra, pero con la ayuda de su madre, su nuevo estilo de vida se hará más llevadero y tendrán una adolescencia feliz.

Siempre que empiezo a leer un clásico tengo miedo de que me resulte pesado por su estilo narrativo, ya que normalmente me he enfrentado a títulos demasiado descriptivos. En el caso de Mujercitas, tal vez porque está orientado a un público juvenil, su escritura me ha parecido muy fluida y ligera, resultándome una historia familiar muy cálida y entrañable, ideal para el invierno con una buena taza de chocolate. 

Argumentalmente, Mujercitas tiene una historia muy sencilla en la que se va describiendo la rutina diaria de la familia March y cómo las niñas van creciendo y madurando. No se trata de un libro en el que haya mucho salseo, sino más bien se centra en narrar travesuras, dar lecciones de comportamiento y desarrollar situaciones cotidianas como asistir a fiestas, ir a la escuela o de picnic. En mi opinión, es un libro con episodios muy ligeros en el que no hay muchos pormenores, ni romances, ni giros argumentales, de hecho incluso hay muchas escenas que no aportan nada a la trama, pero que con el paso de los capítulos, vas encariñándote de sus personajes y sus vivencias.

Otro dato a destacar de Mujercitas es que se trata de una obra que refleja muy bien el estilo de vida, religión e influencias de la época. Por un lado, nos encontramos con una madre que siempre está dando lecciones de comportamiento y generosidad, lo cual es muy positivo porque transmite muy buenos valores, pero también es cierto que un poco de desobediencia y rebeldía hubiera estado bien, ya que tanta perfección resulta irreal y cansino. Y por otro lado, me llamó la atención que siendo un libro que transcurre en plena guerra, las chicas March son muy materialistas, puesto que no muestran mucha preocupación por la situación política ni por su padre, sino más bien por la ropa y el dinero. La verdad es que no sé si achacarlo a la época, pero muchos pensamientos y actitudes no me parecían coherentes, como por ejemplo no tener interés en el amor o ser excesivamente correctas. No obstante, Mujercitas también es una obra con pensamientos adelantados a su tiempo, ya que nos ofrece una visión de la mujer con poder de decisión, independencia, trabajadora y con inquietudes profesionales. 

En referencia a los personajes, Jo es la gran protagonista de esta historia porque es diferente al resto de sus hermanas, algo rebelde y con grandes aspiraciones. De hecho, en Jo vemos claros tintes autobiográficos por sus ideas y pasión por la escritura, lo cual facilita a que también empaticemos más con ella. En cuanto a Meg, Beth y Amy, son chicas modositas y un poco pijas que siempre están preocupadas por encajar en una sociedad elitista cuando la economía familiar no está atravesando por su mejor momento. Lo bueno de Mujercitas, es que a lo largo del libro vemos como van madurando y esa obsesión por el dinero va perdiendo importancia y se vuelcan más en la familia y en el amor. Además, me ha resultado curioso que durante la novela he ido cambiando de opinión con respecto a los personajes, ya que al principio Amy me caía mal y cuando crece empezó a gustarme. Con Laurie, Jo, Meg y Beth tuve mis altibajos porque a veces no me gustaba cómo actuaban. En cambio, la madre me pareció muy pesada con sus discursos moralizantes y religiosos, aunque por otro lado a veces me sorprendía muy gratamente con consejos como no obligar a sus hijas a casarse por dinero, sino por amor o, simplemente, animarlas a quedarse solteras si no encontraban a la persona adecuada.

Estamos ante una versión íntegra de Alianza Editorial que está compuesta por dos partes Mujercitas (1868) y su continuación Aquellas Mujercitas (1869), que transcurre cuatro años más tarde. No obstante, es preciso aclarar que realmente la primera parte no tiene un final cerrado, sino que da paso a la continuación y, desde mi punto de vista, os aconsejo que leáis las dos para tener una idea general. De hecho, todas las películas abarcan las dos partes, ya que en realidad en la primera hay mucho relleno y es en la segunda cuando ocurren los hechos más relevantes. Además, esta edición incluye algunas ilustraciones de Alice Barber Stephens que reflejan muy bien algunas de las situaciones que se desarrollan en la historia.

En definitiva, Mujercitas es un clásico con una trama cercana y cotidiana que te va conquistando con sus personajes tan bondadosos y sus historias tan aleccionadoras. Un libro tierno y emblemático que no ha pasado de moda y cuya sencillez resulta tremendamente acogedora. 

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