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domingo, septiembre 16

Entrevista a Carlos Aymí Romero. Autor de En la palma de su mano

domingo, septiembre 16

Hoy os traemos una entrevista de un autor muy importante para nosotros porque hemos tenido la suerte de seguir su trayectoria literaria desde su primera novela y le hemos cogido un cariño muy especial. Aprovechando que su último trabajo, «En la palma de su mano», cumple un año de su publicación en septiembre, queremos compartir con vosotros algunas de nuestras inquietudes con sus trabajos y, por qué no, saber un poco más del autor.

Bienvenido, Carlos. Es un honor para nosotros tenerte por aquí.
El honor es recíproco, encantado de estar con vosotros y con vuestros lectores.

Tres, dos, uno ¡¡Comenzamos!!

Hablemos de tu novela corta «En la palma de su mano», en la que se practica la quiromancia mientras el protagonista comparte conocimientos y habla de términos como la dermatoglifia. ¿Cómo te has documentado al respecto?
La documentación es importante para dar profundidad e interés a los personajes, todos tenemos aficiones y nuestras creaciones literarias no pueden ser menos. Por suerte, internet facilita las cosas una barbaridad. También me compré un libro sobre quiromancia que estudié con atención. Ahora Moisés, mientras mi libro exista, sabrá mucho del tema de la lectura de manos y de otras artes parapsicológicas, pero yo ya lo he olvidado casi todo.

Los personajes principales tienen un nivel cultural considerable y, por los temas que tratan, pienso que son reflejos de tu personalidad. ¿Hasta qué punto lo son?
Sí, debido a ese nivel, tuve que hacerles universitarios y con trabajos relacionados con la cultura. Aunque lo anterior no garantiza ni mucho menos ese nivel alto de cultura, al menos lo facilita. Moisés incluso estudió filosofía como hice yo, pero me gusta pensar que el personaje que más se parece a mí es Arturo Coe, atravesado como está por una vena literaria que vertebra su vida. También quiero pensar que a él le va un poco peor que a mí. En fin, claro que hay reflejos, pero lo divertido es que estén distorsionados, que el propio escritor pueda jugar con las semejanzas y las diferencias, que ni siquiera él mismo tenga claro los límites.

Frente a tus dos publicaciones anteriores, con este libro decides realizar un cambio contundente de ambientación y estilo, saltando de la detallada fantasía épica a la novela corta de género. ¿Por qué?
Mis primeras novelas respondían en parte a un homenaje. Me inicié con la literatura fantástica, con Tolkien, y quería en parte rendirle pleitesía. También coincidió con el redescubrimiento del género en las obras del polaco Andrzej Sapkowski (con su saga Geralt de Rivia) y del archiconocido G.R.R. Martin. Ellos me mostraron con claridad que la fantasía épica no tiene que ser una mera lucha de buenos contra malos. La complejidad de las temáticas que tratan (historia, violencia, sexo), el desarrollo de sus personajes y por supuesto la aventura, la intriga y la acción, convierten sus obras en literatura de primer nivel. Y quería hacer algo parecido. Hay quien dice que lo he conseguido y sobre gustos...
¿Por qué el salto? Consideré que con la bilogía del Círculo Profético había cerrado la etapa, ese tributo del que hablaba antes. Por otra parte nació en mí el embrión de lo que luego sería mi tercera novela, tiré y tiré del hilo, y así llegó En la palma de su mano.

¿Por qué has elegido Madrid como ambientación?
Desde hace muchos años quería vivir en Madrid. Nací en Guadalajara, pero a pesar de estar casi al lado, apenas pisé la capital hasta la universidad. Cuando estudié aquí tampoco la convertí en mi casa, iba y venía todos los días de mi ciudad a la capital. Luego la rueda me llevó lejos y cuando por fin me decidí a venirme a vivir aquí, comenzaba la novela. Sus escenarios me vinieron perfectos para encarnar lo que quería contar. Fue una decisión fácil.

Si «En la palma de su mano» fuera una película, ¿quiénes serían tus actores principales? ¿y el director? 
Creo que tengo un estilo narrativo bastante fílmico, supongo que mi pasión por el cine se filtra en lo que escribo. Sin embargo, no les he puesto caras de actores ni de actrices a mis personajes. Dejaría esa labor para el director. Y si pudiera elegir aquí, me quedaría con Nacho Vigalondo, me encanta su estilo desenfadado pero cargado de ideas. Su cortometraje 7:35 de la mañana, con el que optó al Oscar, es fantástico, y películas como Collosal, donde mezcla temas imposibles (demostrando el axioma borgiano de que no hay personajes imposibles), dan muestra de un talento nacional magnífico. Definitivamente me encantaría que este tipo dirigiera mi novela.

¿Por qué acabas con un sello de autopublicación cuando este título podría estar perfectamente con otras editoriales?
Después de mis dos primeras novelas en un sello editorial independiente, Bohodón, donde por cierto me han tratado estupendamente, quería buscar un nuevo proyecto editorial en busca de mayor visibilidad. Mentiría si no dijera que intenté publicar en los grandes sellos, pero me dieron un «No» muy educado por respuesta. Entonces vi la opción donde he publicado y me lancé. Quizá pequé de impaciente, pero mi segundo libro, Reyes y Guerra, llevaba más de dos años publicado, En la palma de su mano me quemaba desde hacía tiempo y necesitaba pasar a mi siguiente proyecto. El mundo editorial es un laberinto y es difícil encontrar una salida. Más todavía, una salida con la que te encuentres plenamente satisfecho. Ahora me pregunto cuál será mi próximo intento para conseguirlo, espero acercarme al menos a la salida.


Ahora que En la palma de su mano lleva casi un año publicado, ¿podrías evaluar tu experiencia con este título y aportarnos algún detalle sobre sus ventas cosechadas?
La experiencia ha sido muy positiva, aunque si dijera que me harté a vender, sería mentir. ¿Por qué ha sido tan positiva entonces? Pues principalmente por dos motivos. El primero, porque he recibido buenas críticas de quienes me han leído. De hecho, la mayoría se ha quedado con ganas de más y me han dicho que les hubiera gustado que la novela hubiese sido más larga, lo que no me parece una mala señal. Y en segundo, porque cuando tienes que currártelo tú solo especialmente, compruebas que cada lector es un tesoro, que cada persona a la que no conoces pero confía en ti a la hora de apostar por tu novela, se merece el mayor de los respetos. En estos tiempos vender literatura es una tarea titánica, los grandes escritores han visto reducidos sus números de manera drástica, así que imagina quienes intentamos sacar la cabeza fuera del agua de ese mar proceloso que es la lista de ventas, sin tener detrás grandes campañas de marketing.
La mayoría de mis ventas han llegado gracias a mi página de Twitter, donde trato de centrarme en literatura y no caer en el ruido de fondo que a menudo sacude al pájaro azul. A través de mi cuenta he llevado campañas de promoción, no tan constantes quizá como debería, pero en cualquier caso siempre sinceras y personales, donde he forjado lectores que en la mayoría de los casos me han recompensado luego con su visión de la lectura que me hicieron. Todas esas críticas y esas opiniones son muy valiosas para mí y las tengo en cuenta para futuros proyectos. El trato tan directo con mis lectores creo que me hace mejor escritor, qué más puedo pedir.

Una portada muy evocadora. Háblanos de ella. ¿Quién la ha hecho? ¿La solicitaste así?
La portada la hicieron desde la editorial, me preguntaron si tenía en mente algún concepto y les dije que quería que apareciese una mano (no recuerdo si como hubiera sido lógico especifiqué que fuera la palma) y Madrid. El resultado es el que veis y debo decir que en este caso sí estoy muy satisfecho.

Sin destrozar el final de tu libro, ¿has encontrado lectores con diversas interpretaciones del desenlace?  
Sí, y me alegro de ello, era lo que pretendía. Me gustan mucho los finales abiertos, se asemejan a la vida. También me gusta que el lector tenga que poner de su parte, que no lo tenga todo hecho, que deba reflexionar y tomar partido. Yo tampoco tengo la respuesta definitiva, esa es una de las virtudes de la literatura, los personajes cobran vida al margen de su creador, son unos puñeteros, uno escribe en parte para convertirse en dios y ni siquiera así lo consigue; tus criaturas se te rebelan.

¿En qué te inspiraste para escribir «En la palma de su mano»? ¿Cómo surgió la idea?
No tengo una respuesta concreta que darte. De adolescente me hice bastante friki del mundo paraspsicológico, luego una vena muy sana de escepticismo me recorrió, pero algo queda y en cualquier caso me resulta un mundo atractivo. Por otra parte y, como ya desarrollé en mis primeras dos novelas, me obsesiona el tema del choque que se produce entre los conceptos del destino y de la libertad. Así que el que Moisés lea las manos a sus amigos y luego trate de enfrentarse a lo que ha visto, viene a ser una nueva visita a esa obsesión. A mí me gusta apostar por la libertad, pero hay que reconocerle al destino que es un buen rival.

Si en la palma de su mano fuera un disco de música, ¿cuál sería? 
En los capítulos donde se celebra la fiesta en la que Moisés termina leyendo las manos a sus amigos, hay una buena banda sonora. Pero son grupos extranjeros, yo soy más del rock nacional y de cantautores como Sabina. Por darte una respuesta concreta y aunque no creo que haya mucha relación entre el disco y mi novela, me quedaría con La llamada, un disco maravilloso de Ismael Serrano.

¿Y si solo fuera una canción?
Welcome to the jungle, de los Guns N' Roses, esta sí que aparece en la fiesta y el título es una magnífica metáfora de nuestras grandes ciudades.

Si tu bilogía el Círculo profético fuese un grupo de música, ¿cuál sería?
Extremoduro. Cuando empecé a leer de adolescente, también empecé a escuchar música. Recuerdo con cariño y nostalgia que mientras leía El Señor de los Anillos escuchaba de fondo la música de Los Suaves o de Extremoduro, todavía hoy, si escucho los discos antiguos de Robe, veo a los hobbits o a Aragorn en sus andanzas camino de Mordor.

Cuando creas algún personaje, y en esto me refiero a tus tres novelas publicadas, ¿usas como modelo la apariencia física de algún familiar, amigo o famoso?
Hasta ahora no he utilizado para mis personajes la apariencia física de ningún famoso, ni de ningún amigo, ni de ningún familiar. Por suerte no agotaste todas las opciones, mi respuesta habría tenido que ser distinta. En cualquier caso mi forma típica de crear surge de sumas conscientes e inconscientes de rasgos, gestos, caracteres, que me resulten interesantes.

¿Puedes avanzarnos si estás trabajando en algún nuevo proyecto?
Claro. Estoy acabando la primera fase del manuscrito de mi cuarta novela. Creo que tengo hasta el título definitivo, y eso que suele ser lo último en salir del horno. Si no cambian las cosas se llamará La guillotina dorada, transcurre también en Madrid, dentro de un par de años y me utilizo a mí (mi biografía más bien) como personaje. La novela tratará de un club donde un autoproclamado rey impone a sus súbditos una serie de pruebas, ¿por qué estos le obedecen, hasta dónde están dispuestos a llegar para logar qué (hasta dónde lo haríamos cada uno de nosotros)? Son las preguntas que vertebran la obra.

El mundo de la escritura es un caos ¿alguna mala experiencia y otra buena que compartir?  
Las malas experiencias que he tenido no han sido por suerte lo suficientemente malas como para mencionarlas. En cuanto a las buenas, que la gente te diga que es importante lo que han encontrado al leerme, que el tiempo que invierten en mí sea significativo para ellos.
También es muy buena la experiencia surgida a raíz de un máster que hice en el Hotel Kafka de Madrid, allí tuve muy buenos profesores, y parte del grupo de alumnos al finalizarlo (junto a otros amigos que se sumaron posteriormente), fundamos Habitación 13, un club de escritura y lectura donde nos reunimos cada mes para hablar sobre un libro propuesto previamente, y para comentarnos relatos y textos que hemos escrito en torno a un tema.
En cualquier caso debo apuntar que la literatura me cambió la vida, sin ella sería otra persona radicalmente distinta, no sé si mejor o peor, pero como no tengo otra opción, me quedo con la que tengo. Como me gusta decir, la literatura es la mentira en la que más creo. Así las cosas, solo puedo hablar maravillas de la literatura.

¿Con qué edad decidiste abandonar Guadalajara y cómo acabaste en Madrid? ¿Has vivido en otras provincias? 
A los 25 y con la carrera de filosofía terminada me fui a vivir a Berlín. Allí estuve un año muy intenso. Luego regresaría a Guadalajara durante un año para volver a Alemania, a Colonia, durante otros seis meses más. Ya de nuevo en España, acabé en la localidad Aranjuez y seis años más tarde por fin di el salto definitivo a Madrid.

¿Cuál es tu profesión actual?
Este mes de septiembre hago nueve años como educador social en una residencia infantil de Aranjuez. Trabajo con niños y adolescentes en riesgo de exclusión social.

Además de la escritura y lectura, ¿tienes más aficiones? 
Claro, me encanta el cine, viajar, salir a correr, la cerveza con una buena conversación… No es la historia de mis aficiones un relato apasionante.

Si tuvieras libertad total para escoger un ilustrador para la portada de tu próximo libro, ¿quién elegirías?
Con esa libertad de la que hablas por qué no elegir al fotógrafo Chema Madoz. No estaría tampoco nada mal contar con Jaime Sanjuan, un artista que pinta sus ilustraciones de un modo muy particular, pero sobre todo magistralmente. Recomiendo a los lectores que si no conocen la obra de estos dos artistas gráficos, echen un vistazo a lo que hacen.

Supongo que tendrás una buena cantidad de influencias literarias. ¿Puedes citarnos algunos autores preferidos? 
Siempre tendré a Tolkien y a Dostoievski en un lugar muy destacado, con ellos me enamoré de la literatura y comprobé sus infinitas posibilidades. En los últimos cinco o seis años he trabado relación con dos autores por encima del resto, Enrique Vila-Matas y el recientemente fallecido Philip Roth. Houellebecq es otro escritor actual que me encanta. Me gusta pensar también que Proust, James Joyce, Cervantes, Tolstoi… están en mí de alguna manera. Pero no quiero sonar demasiado pedante (sospecho que ya es tarde) y dejaré la lista ahí.

Con independencia de si te haya gustado o no, dinos qué libro conservas con mayor cariño en tu estantería. ¿Por qué? 
No podría quedarme con uno solo, eso sería como elegir entre papá y mamá, entre uno de los hijos, y por el momento no me veo en esa tesitura.

Pues en nuestra biblioteca siempre habrá un hueco especial para tus libros y, siempre que podamos, será un honor para nosotros leerlos. Muchísimas gracias por dedicarnos tu tiempo. Estamos convencidos de que tus inicios fueron duros porque no eran tiempos propicios para el noble arte de la escritura, pero eres un luchador, un superviviente nato y no dejas de adaptarte y resistir el envite de cada cambio. Solo es cuestión de tiempo verte de la mano de un sello editorial que nada tenga que ver con la autopublicación o coedición.

Muchas gracias a vosotros y a vuestra labor, pues visibilizáis escritores y eso hace de la literatura un paisaje más abierto. Si os apetece, tenéis la puerta abierta para cuando llegue mi próxima novela.

Un abrazo, amigo!!

Abrazo de vuelta.

martes, mayo 15

En la palma de su mano

martes, mayo 15
 
Libro: En la palma de su mano
Autor: Carlos Aymí Romero
Género: novela corta, ficción, sobrenatural, paranormal
Editorial: Caligrama (Septiembre 2017)
ISBN: 9788417164829
Páginas: 203
Puntuación: 7,5
Reseña: Moisés nació con un don muy especial. Podía leer el futuro de quienes tocaba la mano, presagiándoles malos augurios. Esto acarreó grandes problemas a su familia que se veía obligada a cambiar constantemente de residencia hasta que, un día, realizó una lectura que marcó su destino. Alcanzada su mayoría de edad, Moisés es abandonado por su familia y se gana el pan de cada día como vidente. Su don es su virtud y condena al mismo tiempo y, para evitar problemas y no causar daños a los demás, opta por estafar a sus clientes con mensajes encubiertos de autoayuda. La racha del protagonista entrará en declive cuando es empujado a demostrar su poder, practicando una quiromancia real y enfrentándose a las visiones recibidas.

En la palma de su mano es un título que ha captado mi atención en las primeras páginas porque da a conocer a Moisés desde pequeño, empatizando con él y despertando en mí cierta ternura que me instó a saber más de sus vivencias y de su potencial esotérico. Su niñez está presentada en un adictivo prólogo que además me impresionó por estar narrado en tercera persona del presente, un recurso poco habitual en la literatura contemporánea, al que me habitué enseguida gracias a la excelente escritura del autor.

El resto de capítulos se encuentran en tercera persona del pasado donde hallaremos a un Moisés adulto, compaginando su solitaria vida con su oficio de falso vidente. El autor logró con éxito que continuara identificando al niño asustadizo del prólogo con el adulto presentado que vive atormentado por su pasado, descontento con su presente y desconcertado por su futuro. La única vía de escape y consuelo del vidente estafador está representada por sus grandes amigos, Susana y Arturo, con quienes está unido por un vínculo muy especial, compenetrándose como si fueran una pequeña familia. En mi opinión, estos dos secundarios han sido cruciales porque amenizaron mi lectura y realzaron el interés del libro en algunos momentos que el protagonista dejaba de llevar las riendas de la historia.

La chispa que provoca una explosión en el argumento viene representada por una lectura de mano que realiza Moisés, la nefasta visión que recibe y su consecuente lucha por cambiar el destino. Lo considero un excelente motivador para la lectura y el autor aprovecha para insinuar la faceta sobrenatural que quería descubrir del protagonista. Llegado a este punto, me hubiera gustado que la actitud del protagonista fuera menos pasiva, hermética y autodestructiva. Comprendo perfectamente que si muchos nos encontráramos en su situación, seríamos incapaces de sobrellevarlo, pero podría haberse apoyado algo más en sus amigos en lugar de buscar otros métodos de evasión que me resultaban algo monótonos de leer.

Supongo que el autor recurrió a esa actitud de Moisés para crear un personaje muy realista aunque, al menos en mi caso, mi fascinación inicial por él implosionó. Afortunadamente, el declive de Moisés sirve para otorgar mayor protagonismo a sus amigos y sus respectivas historias mientras la trama avanza y la maquinaria argumental retoma su ritmo.

En la palma de su mano no es la primera obra que leo de Carlos Aymí Romero pues, de hecho, ya he leído su bilogía del Círculo Profético con la cual acabé muy satisfecho. Me ha llamado muchísimo la atención que en este libro, el autor abandonara la fantasía épica para desplazarse a otro registro de literatura de género, como es esta novela corta con tintes sobrenaturales. Sinceramente, me ha encantado por la lectura tan ágil que ofrece, su gran capacidad para contar mucho con las precisas palabras y meternos de lleno en un libro que invita a ser leído y atrapa hasta su última página, cuyo final califico de excelente.

Estamos ante un libro autopublicado, y aquí es cuando muchos suelen dejar pasar las lecturas porque piensan que no está bajo el respaldo a nivel de corrección, filtros de publicación y revisión de un sello editorial. Sin duda alguna, pensamientos muy ciertos pero que en el caso de este escritor son innecesarios, pues su escritura es envidiable y su capacidad argumental y originalidad, indiscutibles. Carlos Aymí nos demuestra que sabe ser directo en sus textos, combinar diálogos con narraciones y recurrir a descripciones precisas y concisas que nos permite vislumbrar cada escena a la perfección y sin sentirnos recargados. Es tal su alto nivel como autor que introduce más secundarios de forma natural, en consonancia a la historia tan nítida y fluida que contribuye a formar un libro de lo más adictivo.

Carlos Aymí Romero me sorprende con su tercer trabajo En la palma de su mano, una novela corta ambientada en Madrid donde se respira un aire sobrenatural y esotérico, enganchándome desde la primera página y con un final apoteósico, cuya lectura recomiendo a un público adulto, amante de la literatura de género.

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miércoles, febrero 28

Reyes y Guerra

miércoles, febrero 28
Libro: Reyes y Guerra
Saga: Ciclo Profético 2/2
Autor: Carlos Aymí Romero
Género: fantasía épica, literatura fantástica
Editorial: Bohodón Ediciones (2015)
Origen: España (2015)
ISBN: 978-84-16355-18-1
Páginas: 367
Puntuación: 8
Reseña: Una profecía indica que los hijos del rey están destinados a luchar a muerte hasta resultar un ganador que encarne el reinado definitivo y unifique todos los territorios del planeta. Pero las lecturas proféticas no siempre pueden ser interpretadas correctamente, ni seguidas a la perfección, ni sus consecuencias, plato de buen gusto para los elegidos y afectados. Cerrando la bilogía del Ciclo Profético, ambientada en un mundo ficticio de fantasía medieval, en Reyes y Guerra tendremos a los hermanos Tabalt, Reika y Elmer, asentados en sus diversos reinos que comienzan a mover las piezas del juego hasta que uno quede vivo.

El género de fantasía épica, en mi opinión, es una apuesta arriesgada por parte de muchos autores porque es un género que, sin ser el más popular, nunca muere gracias a grandes títulos existentes en el mercado que, con el tiempo, se convierten en clásicos. Y son precisamente dichos clásicos y algunos autores contemporáneos que logran hacerse un hueco, quienes eclipsan el trabajo de autores de gran nivel que intentan acceder al mismo público objetivo e, igual que ellos, merecerían encontrarse en el hall of fame de la fantasía medieval. Tras leer los dos títulos que componen el Ciclo Profético, he llegado a la conclusión de que Carlos Aymí Romero, por desgracia, se ha topado con este problema y su trabajo debería ser, como mínimo, conocido por todos los fans de lengua hispana del género.

Narrado en tercera persona, salvo en momentos donde el narrador se dirige al lector utilizando la primera, nos encontramos ante una lectura relativamente densa, pues el autor suele usar más narraciones que diálogos. Pero este peso narrativo no lo considero un inconveniente, sino más bien una novela para leer con tranquilidad, disfrutando sus textos y paladeando cada palabra, pues Carlos Aymí hace uso de un nivel de lenguaje muy alto, es conocedor de un amplio vocabulario, su dicción es sorprendente y la soltura de la trama es simplemente maravillosa.

Si nos centramos en el desarrollo argumental, considero que en Reyes y Guerra se ha realizado un trabajo espléndido. Entre sus páginas no se respira una simple aventura que se desarrolla a base de misiones, ni el camino fácil de una guerra que se libra a tres frentes. Aquí encontraremos una buena cantidad de personajes que orbitan sobre las figuras de quienes han elegido como su rey y, por ello, mientras la guerra avanza bajo los planes de cada monarca, hallaremos engaños, traiciones, conspiraciones y tramas secundarias que aderezan constantemente el plato principal de este suculento festín literario. Dicho de otra forma, y para que os situéis, tenemos a los hermanos Tabalt, Reika y Elmer, quienes lidian con el gobierno de sus reinados, la traición por parte de sus súbditos, deben ganarse el apoyo de su pueblo y la confianza de terceros y, mientras planean la guerra para eregirse como único rey, se abastecen y luchan en batallas con calculado poder bélico. Pero como título cercano a una novela río, seremos partícipes de las vivencias de otros personajes con objetivos muy diversos, cuyas acciones también desempeñan un papel fundamental que pueden cambiar el curso de la novela.

En cuanto a las guerras de corte medieval que en este libro se representan, confieso que he disfrutado como un niño con alguna que otra batalla de lo más ingeniosa e innovadora con respecto al género y, además, mi sed de luchas cuerpo a cuerpo ha sido saciada por los encuentros que se realizan a pequeña escala o individualizando dentro de las batallas. Otro papel fundamental en Reyes y Guerra y que muchos sentiréis curiosidad es el que desempeña la magia utilizada, goznado de hechizos muy poderosos, capaces de causar estragos en las filas enemigas. Cuando se utiliza magia de tal nivel, algunos autores pueden recurrir a la misma para camuflar algún que otro deus ex machina durante sus ejecuciones y, en este sentido, el uso de la magia por parte del autor ha sido más que plausible, tanto por la originalidad de los hechizos como por el resultado de la misma con respecto a las consecuencias argumentales.

Entre los aspectos que menos me han gustado del libro, confieso que tras la lectura de Hermanos y Reyes, primer título de la bilogía, esperaba encontrarme mucho antes con escenas de guerra pura y dura, pero éstas surgen tras el primer tercio de la obra. Obviamente, desde ese punto de lectura, surgen bastantes tramas necesarias para el avance del libro y que también resultan de interés, pero solo como preferencia personal, estaba esperando batallas a gran escala desde el inicio. Por otra parte, el libro está ligado a nuestro planeta Tierra y, sin ánimo de ofender, esa subtrama me resultó algo indiferente mientras que la historia de los personajes afectados por ese hilo argumental sí que me mantuvo expectante. Tal vez, por dicho motivo, me decepcionaría un poco la conexión entre el planeta Karak y La Tierra, pues la subtrama inicial pedía una resolución mucho más culminante y a la altura de lo sucedido a sus personajes.

Si tras leer esta reseña, aún albergáis dudas sobre si os gustaría o no este libro, quiero reiterar que es un título para paladear y disfrutar de cada palabra. Si buscáis una obra que leer de una sentada, os garantizo que no es vuestro libro. Tampoco por ello quiero dar a entender que se trate de una lectura difícil de digerir pues, de hecho, el autor ha sabido dividir el libro en capítulos pensados para ser leídos sin problemas y que también gozan de sus descansillos para los que no puedan dedicarle mucho tiempo. Si el argumento os resulta interesante pero no sois adeptos al género, os recomiendo leer el libro siempre y cuando no os importe enfrentaros a una lectura no tan liviana como puede ser la juvenil, pero si de otro lado sois fans del género de fantasía épica, sería un delito que no le echéis un vistazo a este libro.

Del elenco de protagonistas, confieso haberme enamorado de Reika, no siendo el único personaje del género femenino con peso argumental que aparece en la obra y, en mi opinión, es una de las protagonistas que constituyen una reivindicación sobre el papel que la mujer desempeña en nuestra vida diaria y un grito a pulmón abierto por la igualdad. Desde el inicio, elegí a Reika como mi reina de entre los tres hermanos pero si queréis saber cómo termina, tendréis que leeros el libro.

Con su bilogía Ciclo Profético, Carlos Aymí Romero demuestra una capacidad argumental y personajes a la altura de George R.R. Martin, magia y batallas cuerpo a cuerpo que R.A. Salvatore aplaudiría y unas intrigas y guerras medievales que dejarían a Joe Abercrombie boquiabierto. Si eres fan de la fantasía épica y te gusta paladear unos textos bien escritos, recreándote en cada frase, disfrutarás lo indecible con la bilogía del Ciclo Profético, compuesta por Hermanos y Reyes y Reyes y Guerra.

Otras reseñas de interés:

miércoles, abril 2

Hermanos y Reyes

miércoles, abril 2

Libro: Hermanos y Reyes
Saga: Ciclo Profético 1/2
Título original: Hermanos y Reyes
Autor: Carlos Aymí Romero
Género: Literatura fantástica
Editorial: Bohodón Ediciones (2013)
Año: 2013
Origen: España
ISBN: 978-84-15976-28-8
Páginas: 390
Puntuación: 7,5
Primer capítulo: Leer Aquí
Reseña: Hermanos y Reyes es un título basado en una ficticia época medieval de un mundo que sus pobladores conocen como Karak. Según cuenta una profecía, dos hermanos están destinados a convertirse en reyes y, desde su crecimiento, comenzarán a forjar su camino hacia el trono de la urbe en la que se encuentren, hasta enfrentarse entre ellos y unificar todo Karak bajo su mandato.

Uno de los hermanos será Reika, una alta, fuerte y exuberante guerrera que retará al rey de Honoria en combate singular por arrebatarle el trono. La otra cara de la moneda profética será Tabalt, un mago que dedica buena parte de su tiempo en ampliar conocimientos en la Magna Biblioteca de Arcania, mientras hace las veces de consejero de la reina a la que aspira destronar.

Obviamente, el camino hacia el trono de los hermanos elegidos por la profecía no estará exento de peligros. Por una parte, además de luchar contra un rey, Reika sufrirá la desconfianza de todo el reino de Honoria y tendrá que plantar cara a una sociedad que desconfía del mandato de una mujer. Tabalt, por su parte, será víctima de las sospechas de la reina de Arcania, a la cual presta sus servicios como consejero. Tabalt tendrá que culminar sus estudios mágicos antes de que lo descubran como uno de los elegidos de la profecía y pretendan eliminarlo.

Pero si los predestinados a combatir para hacerse con el dominio absoluto del mundo pasarán por incontables adversidades, el final de la bilogía del Ciclo Profético promete una considerable colisión entre frentes enemigos cuando un vagabundo ermitaño, llamado Elmer, que aprende a combinar la espada con la magia, conoce a un anciano que le abrirá los ojos como persona y le mostrará cuál podría ser su verdadero destino.

Hermanos y Reyes es un libro escrito en una exquisita tercera persona, con un uso del lenguaje bastante alto. La dicción es muy fluida y predominan las descripciones y narraciones frente a los diálogos. Debido a lo anterior, éste es un título que requiere un lector muy activo y habituado a textos densos. Esto último no puede entenderse como una obra poco recomendable, todo lo contrario, pues la calidad de la pluma de Carlos Aymí Romero no tiene nada que envidiar a autores de reconocido prestigio que sienten predilección por una narrativa muy detallada.

El desarrollo de la historia nos ha encandilado con las vivencias de los protagonistas. El autor los ha esbozado de tal forma que es lógico que el lector acabe sintiendo una gran devoción por los tres, resultando imposible decidirse por uno de ellos como el perfecto mandatario de Karak.
Reika cumple a la perfección el prototipo de mujer luchadora. Tabalt es un mago muy interesante porque progresa en sus estudios mientras detecta y evita las intrigas de su reina. Por otra parte, Elmer es un personaje muy enigmático, inicialmente solitario, que aprende a ser mejor persona y a estimar el valor de los que le rodean.

Aunque Hermanos y Reyes es una obra notable, sí que hay pequeños matices sin importancia que no han terminado de convencernos. Uno de ellos consiste en que los moradores de Karak sean conscientes de vivir en un planeta, algo extraño de pensar en una sociedad ficticia medieval donde aún no tendría por qué conocerse que existan los planetas, que los mundos sean redondos… En la recta final del libro se resuelve un poco este enigma que planteamos como lectores aunque, al menos en nuestra humilde opinión, al observar que la sociedad continúa estancada y atrasada en cierta medida pensamos que sigue resultando un tanto extraño. Por otra parte, cada capítulo está encabezado por algunos mandatos, extractos de relatos de la historia de Karak, poemas e incluso algunas narraciones en primera persona de Marina, la cual realiza la función de cronista. Salvo las intervenciones de Marina, las cuales suelen ser muy interesantes, estos encabezados nos han resultado irrelevantes porque relegan a un segundo plano la historia principal del libro.

Puede que muchos lectores potenciales puedan pensar que Hermanos y Reyes guarde ciertas similitudes con la saga Canción de Hielo y Fuego. En nuestra opinión, esos pensamientos hay que descartarlos. Es cierto que Canción de Hielo y Fuego haya marcado un nuevo referente para la literatura fantástica, pero eso no quiere decir que todo aquel libro en el que se muevan varios bandos enfrentados tenga cierto matiz de hielo y fuego que, por cierto, tampoco es el primer libro en la historia que use una narrativa tan diseminada y convergente al mismo tiempo.

Hermanos y Reyes forma parte de la bilogía El Ciclo Profético, que dará su fin con el segundo título: Reyes y Guerra. El primer libro de la saga deja un final muy encauzado para que los bloques beligerantes generados puedan tantearse hasta culminar la intriga sobre quién podría alzarse como rey que, según la profecía, unificaría todo Karak.

Como conclusión, Hermanos y Reyes es un libro de literatura fantástica de gran calidad, muy interesante y caracterizado por unos protagonistas carismáticos y un hilo argumental envolvente. Debido al espléndido uso del lenguaje y el predominio de la narración frente a los diálogos, centramos nuestra recomendación de Hermanos y Reyes a un público amante del género de fantasía con ambientación medieval, que esté acostumbrado a una lectura densa como, por ejemplo, puede ocurrir con otros autores de reconocido prestigio como Fritz Leiber, Robert Jordan, Joe Abercrombie e incluso J.R.R. Tolkien. Será con Reyes y Guerra cuando podremos evaluar mejor toda la saga en su conjunto.

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