Película: El Club del
Suicidio
Título original: Jisatsu Saakuru
Director: Sion Sono
Guionista: Sion Sono
Intérpretes: Ryo Ishibashi,
Akaji Maro, Masatoshi Nagase, Saya Hagiwara, Hideo Sako, Takashi Nomura, Tamao
Satô, Mai Hosho, Yoko Kamon, Rolly, Kimiko Yo, Katsuhiro Watanabe
Nacionalidad: Japón
Género: Terror, misterio
Año: 2002
Duración: 99 min.
Puntuación: 6
Reseña: El suicidio colectivo de 54 estudiantes de instituto, lanzándose a las vías del tren,
ocasiona una conmoción en Tokyo. Inmediatamente, el desgarrador suceso empieza
a ser investigado por la policía, quienes estudiarán el caso minuciosamente
para encontrar el origen de este fatal desenlace.
Inicialmente, el detective Kuroda y su equipo piensan que se trata
de un hecho aislado, pero, muy pronto, comenzará a desatarse una cadena de
suicidios y la línea de investigación se centrará en la búsqueda de un grupo
llamado “club del suicidio”.
Estamos ante una película que
arranca con una escena gore impactante y que sigue la línea de un caso de investigación
policial. Sin embargo, El Club del
Suicidio no se trata de una película convencional, ya que su historia está
formada por un baturrillo de ideas tan dispares como el suicidio, adolescentes,
idols infantiles, Internet, investigaciones policiales, secuestros, psicópatas
y conflictos interiores.
Esta mezcla de ideas nos ha
resultado desconcertante en el sentido de que no sabíamos encajar la historia
global. Por una parte, nos ha gustado porque teníamos curiosidad por conocer el
desenlace y cómo se desarrollaba la historia pero, por otra, nos hemos quedado confundidos
por la serie de mensajes inconexos que nos ofrece.
Suponemos que todas estas tramas
incongruentes pretenden hacer una crítica sobre muchos asuntos que se tratan en
la película. En el caso de Internet, se utiliza como medio de difusión y
comunicación eficiente, pero no en el sentido positivo, sino potenciando su
capacidad destructiva. El tema de las idols infantiles también nos ha
sorprendido, ya que se satiriza de forma muy demoledora el impacto que se llega
a desatar entre los seguidores más acérrimos.
No obstante, el centro de
atención es el suicidio y, precisamente, ése es el punto que más nos ha gustado
de la película. Especialmente, nos ha resultado escalofriante la actitud de los
suicidas, ya que momentos antes de quitarse la vida, actúan alegremente y sin
ningún miedo. También nos ha resultado incomprensible cómo los suicidas llegan
a ese estado aletargado y de unión entre ellos, aunque este es un asunto
confuso que se suma al desenlace de la película.
Como conclusión, El
Club del Suicidio es una película interesante, sangrienta y con su
particular toque reflexivo que gustará a aquellos que disfruten del cine
japonés con finales ambiguos.







